Los ciudadanos extranjeros, en su mayoría mujeres, optaron por plantarse frente a la Alcaldía de Santa Marta para pedir que les brinden alguna ayuda, pues dicen que la situación se torna cada vez más complicada por cuenta de la pandemia y no han podido trabajar en el comercio como lo venían haciendo.

Una mujer que decidió tomar la vocería denunció, ante los micrófonos de CV Noticias, que debido a la falta de dinero los propietarios de los hostales en donde habitan varias de ellas les están exigen sexo para compensar el costo del arriendo.

“Esto está demasiado complicado aquí, no nos dejan trabajar. ¿Cómo puede ser posible que un arrendatario quiera tener sexo con nosotras las venezolanas para el pago, o si no nos sacan para afuera? Tenemos hijos y necesidades”, dijo la mujer, que se dedica a la venta de tintos.

A esta denuncia se suma la de Andrea Sanjuanelo, que en diálogo con El Tiempo dijo que vive un calvario con un vecino que, muy amablemente, les ofreció un plato de comida para ella y su hija, pero que ahora se lo quiere cobrar con pretensiones sexuales.

“Pensé que era un gesto de generosidad o solidaridad, y por eso accedí a recibir su apoyo; ahora me persigue y permanezco temerosa con mi hija, de 5 años, porque no sé en qué momento pueda intentar sobrepasarse”, agregó.

Una gran mayoría de estas personas que se manifestaron tenían empleos en bares, restaurantes y el comercio en general, y por eso piden una ayuda a las autoridades locales: “En ningún momento la alcaldía nos ha extendido una mano amiga, no nos ha dado ningún bono o mercado, por lo menos no a la gran mayoría de nosotros, porque nos tiene olvidados”, coincidieron varios de los manifestantes.

El medio local aseguró que autoridades están investigando las denuncias de las mujeres, y que también les han brindado apoyo a quienes quieren regresar a su país.