Mario, de Bogotá, le contó a la emisora que todo ocurrió en la tarde del jueves en Playa Tranquila, ubicada al lado de Playa Blanca, en Barú. De acuerdo con su relato, a él y sus acompañantes los llevaron “directo” a ese quiosco de comida, donde su esposa pidió varios platos.

El hombre le explicó a la cadena radial que en un principio el mesero le pasó un menú sin precios; al preguntar por ellos, el empleado le dijo que “la mojarra valía 35.000 pesos y el pargo rojo, 55.000 pesos”.

El bogotano señaló en el mismo medio que él y sus acompañantes se fueron a la playa y, al regresar, se dieron cuenta de que la cuenta daba 593.000 pesos por 3 pargos rojos, 3 mojarras, un pollo, una piña colada, 4 cervezas y 5 gaseosas. Lo más indignante, como se ve en la factura, es que el quiosco cobró 80.000 pesos por el “servicio y trabajo” en el lugar.

Aunque él y su esposa reclamaron por los precios, al final les tocó pagar lo que indicaba el recibo, pues, según su testimonio a la emisora, no había ninguna autoridad con quien denunciar la estafa y, además, temían que los empleados del quiosco se les fueran encima.

A continuación puede ver las fotos de la factura que Mario compartió en Twitter. Allí se ve que, por ejemplo, cada pargo rojo costaba 75.000 pesos y, de acuerdo con el capitalino, este pescado tenía “tamaño Nemo”, es decir, era muy pequeño.