La enfermera que recibió la vacuna contra el coronavirus el sábado pasado en Sahagún (Córdoba) es Yeidis Yohana Pérez Martínez, que estuvo en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de la IPS Sabana Salud, en ese mismo municipio.

Pero, de acuerdo con Yarisel Pérez Martínez, hermana de la enfermera, esta fue remitida a las cinco de la tarde de ese martes a Montería, en donde estuvo convulsionando hasta las diez de la noche.

Quiero resaltar que Yeidis nunca, nunca, había sufrido algo así. Ella nunca había convulsionado. No sufre de epilepsia, como el diagnóstico que nos da el hospital. Yeidis no había sufrido de algo así jamás”, dijo Yarisel en Caracol Radio.

“Yeidis es una mujer totalmente sana. Ella está trabajando en ese hospital hace 11 años”, agregó la hermana en ese medio, y después hizo esta pregunta: “¿Será que una persona que sufre de epilepsia o una persona que le den convulsiones la tienen 11 años trabajando en un hospital?”.

Luego planteó otro interrogante que invita a la reflexión sobre las versiones que sostienen, principalmente en redes sociales, que Yeidis tendría problemas de salud previos. “¿Sufriendo ella quizá de algo así, le iban a colocar la vacuna así? O sea: ¿no iban a tener eso en cuenta?”.

Con respecto a los instantes que siguieron al momento en que la enfermera recibió la dosis de la vacuna el sábado pasado, su hermana sostuvo en la frecuencia radial que “al minuto de colocarle la vacuna nos dicen que ella vomita. Y de una cae desmayada”.

“Eso, en el Camu San Rafael. En el momento que ella no reacciona, la remiten al hospital San Juan”, continuó Yarisel en su relato a Caracol Radio. “En el hospital, Yeidis dura más de hora y media para volver [en sí]. En esa hora y media, Yeidis se coloca fría y morada. El equipo de médicos en ese momento no nos decían nada. Solamente que los signos vitales de Yeidis eran muy pocos y que tocaba esperar. Como a la hora de ella estar desmayada, convulsionó tres veces”.

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Cuando la iban a pasar a Yeidis para la UCI —recordó su hermana—, “ella iba como reaccionando”, pero una reacción “muy horrible”. “Entonces nos dicen que le van a hacer un TAC. Como a las nueve de la noche llama el médico internista, hace entrar al esposo y a mi papá y les dice que era necesario que a Yeidis la intubaran porque tiene un problema en un pulmón”.

Los familiares de la enfermera se negaron a ese procedimiento, pese a que el especialista, según la hermana de la enfermera, dijo que había que intubarla para que no siguiera convulsionando, lo que le podría ocasionar lesiones en el cerebro. “Pero Yeidis más nunca en el hospital volvió a hablar con nosotros ni a abrir los ojos”, añadió su hermana en la emisora.

Especialista recomienda seguir con la vacunación

El relato de Yarisel Pérez Martínez sobre su hermana no deja de ser sobrecogedor. Pero, en todo caso, no se puede hacer una generalización a partir de él. Se debe esperar el resultado de las investigaciones que adelanta el Ministerio de Salud y continuar con la vacunación (este miércoles llegó a Colombia el tercer lote de 100.000 vacunas de Pfizer).

En la misma frecuencia radial, el epidemiólogo e infectólogo Carlos Álvarez, coordinador nacional de estudios sobre COVID-19 para la Organización Mundial de la Salud (OMS), dijo que “en general, es muy raro” que se den reacciones alérgicas severas a la aplicación de las vacunas.

“Cuando se hacen los ensayos de las vacunas, en las tres fases se evalúa la seguridad. Y para pasar de una fase a la siguiente, cuando hay eventos severos o graves, pues es una de las razones por las cuales o se cambia la dosis o se suspende el ensayo clínico”, dijo Álvarez.

Llegar la vacuna ha sido una de las cosas más importantes que tenemos para poder mitigar y salir más rápido de esta pandemia o cambiar de fase la pandemia”, subrayó Álvarez. “Hace un año habíamos dicho que ojalá tuviéramos vacuna, y pedíamos en varios escenarios que se trabajara en una vacuna. La buena noticia es que al final del año no tenemos una, sino que tenemos varias vacunas”.

Y terminó con un comentario dedicado a los ciudadanos en general y a los profesionales de la salud en particular. “Ahora lo que tenemos que hacer es vacunarnos, y vacunarnos totos lo más rápido posible. La razón de ser de este programa de vacunación es que a las personas les vaya mucho mejor de la situación que estamos. El beneficio de la vacunación contra COVID-19 supera de manera extraordinaria cualquier riesgo que se pueda presentar”.