El Espectador es el periódico más antiguo del país, fundado el 22 de marzo de 1887 y, bajo la dirección de Fidel Cano, es considerado uno de los periódicos más serios y profesionales por su independencia, credibilidad y objetividad.
Ana Berta Panesso Chalá, lideresa y maestra vichera de Medio Atrato, Chocó, sufrió la pérdida completa de su emprendimiento tras el terremoto ocurrido el pasado 10 de agosto. Durante once meses, Panesso Chalá había construido Pacha Negra, un espacio dedicado a los alimentos y bebidas ancestrales, complementado con el Museo del Viche. Todo quedó destruido, incluyendo las botellas y recuerdos relacionados con esa tradición. Aunque ella afirma sentirse agradecida por conservar la vida, expresa la desolación de ver todo su trabajo desmoronado: "Mire cómo quedó el establecimiento donde tenía el viche, mis botellitas… todo eso se perdió", relató.
El caso de Panesso Chalá es solo una muestra del daño más amplio que el terremoto causó en el patrimonio cultural. El 14 de agosto, el Ministerio de las Culturas presentó un balance en el que reportó afectaciones en ocho manifestaciones de patrimonio cultural inmaterial, incluidos los portadores de viche. De acuerdo con este reporte, 40 bienes culturales sufrieron daños estructurales y materiales.
La situación se agrava porque la afectación no se limita a la destrucción de infraestructuras, sino que compromete la capacidad de los artesanos para producir y comercializar sus productos. Carlos Carrascal, CEO y cofundador de Telar—a plataforma que enlaza a artesanos con compradores—explicó que productores de Chocó, Cauca, Valle del Cauca y Tumaco enfrentan obstáculos como vías inhabilitadas, imposibilidad de retomar la producción y dificultades para encontrar clientes. Carrascal expone que, en esas zonas, más del 87 % de los artesanos trabajan en la informalidad, dependiendo de las ventas diarias para sostenerse.
Además del colapso físico, el terremoto destruyó parte de la memoria colectiva: Jackson Ramírez Machado perdió el Museo de la Balsámica en Quibdó, donde reunió durante 40 años la historia y muestras de bebidas ancestrales del Chocó. Tras el desastre, la sala de exhibición y la colección de botellas quedaron reducidas a escombros, lo que agravó la pérdida cultural.
La suspensión del Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez, ordenada por la Alcaldía de Cali en respuesta a la emergencia, terminó de golpear a los productores. Muchos maestros vicheros ya tenían más de 2.000 botellas listas para vender durante el evento, pero ahora deben enfrentar la incertidumbre económica y la imposibilidad de recuperar esos ingresos. Carrascal señala que los productores usualmente venden a crédito y solo reciben pagos si logran colocar el producto durante el festival, lo que agudiza la crisis.
Por el momento, no se conoce una respuesta estatal que ofrezca soluciones concretas a los afectados. Aunque el CEO de Telar reconoce contactos con entidades como Artesanías de Colombia, insiste en que los apoyos deben ser inmediatos y evitar depender solo de subsidios posteriores. Por eso, una de las propuestas para reactivar la economía de los productores es fomentar la compra anticipada, especialmente para grandes pedidos corporativos. Así, los artesanos recibirían el dinero antes de entregar el producto, lo que les permitiría recuperar sus actividades paulatinamente.
La crisis ha motivado que más productores busquen alternativas fuera de las ferias y el turismo, canales de venta tradicionales. Entre los afectados se encuentran, además de los vicheros, comunidades como los Wounaan del río San Juan y quienes trabajan técnicas artesanales diversas, acentuando la vulnerabilidad de mujeres y madres cabeza de hogar que suelen estar a cargo de estos oficios y cuyas fuentes de ingreso quedaron suspendidas tras la emergencia.
¿Cómo afectó el terremoto al patrimonio cultural inmaterial y a los artesanos del Pacífico colombiano?
El terremoto impactó gravemente tanto la infraestructura física como las manifestaciones de patrimonio cultural inmaterial en el Pacífico colombiano. Según el Ministerio de las Culturas, ocho manifestaciones resultaron afectadas, especialmente los portadores de viche. La destrucción de talleres, museos y vías ha impedido la producción, comercialización y preservación de tradiciones y saberes ancestrales, dejando a comunidades enteras sin sustento y con pérdidas culturales irreparables.
¿Qué alternativas existen para reactivar la economía de los productores de viche y artesanías tras el terremoto?
Una alternativa propuesta por plataformas como Telar es la compra anticipada de productos, en especial para grandes pedidos corporativos. Esta modalidad permite que los artesanos reciban ingresos inmediatos, brindando un margen para recomponer sus talleres y planear entregas futuras. Además, fomentar canales de venta directos y reducir la dependencia de ferias son estrategias recomendadas para enfrentar la crisis pos-sismo.
Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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