El jefe de Estado tiene el apoyo del Centro Democrático, el Conservador y otras colectividades minoritarias como el Movimiento Independiente de Renovación Absoluta (Mira) y Colombia Justa y Libres, una realidad que no le ha permitido tener mucho margen de maniobra en el Congreso.

En la oposición están la lista de la Decencia y los partidos FARC, Alianza Verde y Polo Democrático Alternativo (PDA), mientras que Cambio Radical y el partido Liberal se mueven entre dos aguas según la naturaleza de los proyectos a votar. En los acuerdos, alianzas y concesiones mutuas que el Gobierno pueda conseguir con esos sectores independientes está la clave para impulsar sus reformas.

Entre esas iniciativas está una reforma política y a la justicia, que se hundieron en la legislatura pasada, así como las leyes anticorrupción que no prosperaron y que el propio Duque se había comprometido a tramitar con mensajes de urgencia.

No obstante, todavía hay dudas sobre si esto podrá verse plasmado en el periodo 2019-2020. En su editorial de este sábado 20 de julio, el diario El Espectador, por ejemplo, se manifiesta escéptico de que esto pueda pasar. “Por donde se mire, la primera legislatura fue un ejercicio de frustración para el país”, comenta.

Además, señala que los congresistas se enfrascaron en continuar discutiendo posiciones sobre temas aparentemente superados como la paz. Prueba de esto fueron las seis objeciones presidenciales a la Ley Estatutaria de la JEP. Como sucedió con esa discusión, el tema pareció volverse personal y muchos recurrieron a sabotearse mutuamente como represalia.

En ese sentido, el diario asegura que en el año legislativo que comienza será necesario “ver cómo van a operar las coaliciones en el parlamento”, sobre todo viendo que ahora será un Liberal quien presida el Senado y un representante de Cambio Radical en la Cámara, las dos colectividades teóricamente independientes.

“¿Quién será la voz que impondrá las prioridades de la agenda? ¿Será este el año, como es tradición, de las iniciativas parlamentarias o podrá la administración Duque tramitar la aprobación de sus proyectos ambiciosos, como la anunciada reforma pensional?”, son algunas de las preguntas que se formula El Espectador.

“Sería muy lamentable que el Estado siga estancado en dinámicas infructuosas”, concluye.