Las detenciones ocurrieron simultáneamente en Medellín, Turbo y Putumayo el pasado 27 de noviembre por los presuntos delitos de desplazamiento forzado y concierto para delinquir, informó Noticias Uno.

Sin embargo, quien hizo la denuncia ante un juez es un sujeto que supuestamente ha tenido tratos con grupos paramilitares y que trabaja como mayordomo en la hacienda Las Guacamayas, un predio de más de 1.000 hectáreas de extensión que está en disputa hace 20 años entre 120 campesinos y la Inmobiliaria e Inversiones ASA S.A.S, detalló el informativo.

Al parecer, y según una versión suministrada por Vega a ese noticiero, empresarios influyentes de Turbo entre quienes hay ganaderos, bananeros y papicultores cercanos a la senadora María Fernanda Cabal, estarían detrás de las detenciones de los 8 labriegos que esperaban que el Estado les devolviera la tierra de la que fueron despojados en 1996 por el grupo paramilitar de Raúl Emilio Hasbún, alias ‘Pedro Bonito’.

No obstante, fueron acusados de los mismos delitos que sus victimarios y el noticiero se pregunta si con esto la justicia colombiana está revictimizando a los campesinos despojados de sus propiedades hace décadas y que luego de dos fallos de las altas cortes, solo esperaban el amparo de la justicia para retornar a sus parcelas.

Vea el informe de Noticias Uno: