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Este artículo fue curado por pulzo   Mar 31, 2026 - 1:23 pm
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Durante un dramático episodio en el departamento de Caquetá, seis hermanos –cinco menores de edad y una joven de 18 años– lograron sobrevivir durante cuatro días ocultos en la selva, huyendo del intento de reclutamiento forzado por parte de disidencias armadas identificadas bajo el mando de alias Calarcá. El general Edilberto Cortés, comandante de la Sexta División del Ejército, explicó a Noticias Caracol que los hermanos resistieron en condiciones extremadamente precarias, marcadas por el miedo constante a las amenazas del grupo armado ilegal.

El trasfondo de esta situación está ligado al secuestro previo de sus padres, quienes permanecieron once días retenidos por una estructura dirigida por alias La Morocha, hermana de uno de los cabecillas principales, alias Urías Perdomo. Pese al riesgo, ambos progenitores consiguieron escapar el 29 de marzo, solicitando inmediatamente protección militar. La información proporcionada por el padre fue determinante, pues advirtió a las autoridades del riesgo inminente sobre la vida de sus hijos, ya que los criminales habían amenazado con reclutarlos tras la fuga.

El gobernador de Caquetá, Luis Francisco Ruiz Aguilar, alertó rápidamente a entidades nacionales como el Ministerio de Defensa y la Defensoría del Pueblo para coordinar un operativo de rescate. Mientras tanto, los hermanos se refugiaron en la espesa selva con el apoyo de un trabajador cercano a la familia. Dadas las características geográficas de Caquetá, los menores se encontraban en una vereda ubicada a varias horas del casco urbano de Cartagena del Chairá, lo que dificultó tanto la comunicación como el acceso.

Ante la complejidad del terreno y las condiciones de seguridad, la acción de rescate requirió una cuidadosa planificación militar. El general Cortés detalló que una misión humanitaria conjunta con la Defensoría del Pueblo y la Cruz Roja Internacional no pudo realizarse por las dificultades de desplazamiento. Por ello, optaron por ejecutar un asalto aéreo con la colaboración de la Fuerza Aeroespacial Colombiana y tropas especiales altamente capacitadas.

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La operación tuvo que iniciarse en la noche debido al mal tiempo. Para asegurar la protección de los menores y evitar sorpresas por parte de los grupos armados ilegales, emplearon una palabra clave previamente acordada con la joven de 18 años, quien se mantenía en contacto con las fuerzas militares a través de su teléfono celular. El éxito de la misión dependía de esta comunicación precisa y confidencial.

Alrededor de las tres de la madrugada, los soldados se acercaron sigilosamente hasta el punto donde los menores estaban ocultos. Guiados por los hermanos mayores y en constante comunicación, lograron reunir a todo el grupo, que incluía a niños de entre tres y dieciocho años. Una vez rescatados, los menores recibieron alimentación, atención médica básica y protección antes de ser trasladados para reunirse con sus padres y hermano mayor en la base militar de Peñas Coloradas, con un posterior traslado a la ciudad de Florencia para revisiones médicas y psicosociales adicionales.

El general Cortés resaltó no solo el alivio y agradecimiento de los padres, sino también los procedimientos coordinados para ofrecerles opciones de protección y restablecimiento de derechos fuera de la región, ante el riesgo persistente. Además, recalcó la gravedad de los crímenes cometidos contra menores por parte de organizaciones criminales, catalogados como delitos de lesa humanidad, y pidió colaboración ciudadana para capturar a los responsables, por quienes se han ofrecido millonarias recompensas.

¿Por qué las disidencias armadas buscan reclutar a menores de edad en zonas rurales?

El fenómeno del reclutamiento forzado afecta principalmente a niños y adolescentes que habitan zonas rurales, como ocurre en el Caquetá. En contextos de conflicto armado, los grupos violentos ejercen presión sobre las familias y comunidades vulnerables, valiéndose de amenazas o coacción para incorporar menores a sus filas. Esta práctica viola de manera grave sus derechos fundamentales y perpetúa la inseguridad en estas regiones.

El caso reciente documentado por Noticias Caracol pone en evidencia los riesgos que enfrentan las familias campesinas y la importancia de la rápida reacción de las autoridades civiles y militares. La articulación interinstitucional, con el apoyo de entidades como la Defensoría del Pueblo, resulta crucial para la protección de los menores y el restablecimiento de sus derechos, además de visibilizar la problemática ante la opinión pública nacional.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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