Por: El Colombiano

El Colombiano es un grupo editorial multiplataforma con más de 110 años de existencia. Nació en la ciudad de Medellín en Antioquia. Fundado el 6 de febrero de 1912 por Francisco de Paula Pérez, se ha especializado en la investigación y generación de contenidos periodísticos para diferentes plataformas en las que provee a las a...

Este artículo fue curado por pulzo   Feb 3, 2026 - 5:53 am
Visitar sitio

La investigación sobre presuntos actos de corrupción en el Área Metropolitana del Valle de Aburrá (AMVA) ha revelado una compleja red de lealtades y conexiones personales construidas durante la administración de Daniel Quintero como alcalde de Medellín. De acuerdo con la información expuesta durante las recientes audiencias judiciales, Miguel Quintero, hermano del exalcalde, habría ejercido significativa influencia sobre las entidades alrededor del AMVA colocando a sus allegados en cargos clave. Un dato particularmente relevante conocido ayer es que entre los imputados figura una exnovia de Miguel Quintero, lo que refuerza la percepción en torno a la utilización de redes personales para acceder a posiciones de poder.

Este caso está centrado en la presunta celebración irregular de contratos que movilizaron casi 18.000 millones de pesos entre el AMVA y el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Itagüí. Según la Fiscalía, de ese monto, alrededor de 2.481 millones habrían terminado en manos de particulares. Entre los detenidos se encuentran el exgerente de los bomberos, Misael Cadavid, y María Yaneth Rúa, supervisora de contratos en el AMVA. Asimismo, el exdirector del AMVA, Juan David Palacio, enfrenta cargos de interés indebido en la celebración de contratos y peculado por apropiación, junto con dos de sus exsubdirectoras y el extesorero de los bomberos, acusado de falsedad en documento público.

Durante la audiencia, Majer Abushihab, abogado representante de las víctimas (el AMVA), presentó una línea de tiempo donde se detalla la evolución de las relaciones entre los implicados. Sostuvo que desde la época en que Miguel Quintero fue concejal de Medellín (2012-2015), existía una relación directa con Juan David Palacio, quien en ese entonces fue elegido secretario de la corporación gracias a la intervención del propio Quintero. Tras la llegada de Daniel Quintero a la Alcaldía en 2020, se propuso y eligió a Palacio como director del AMVA, lo que consolidó el círculo de confianza en torno a la entidad.

El análisis del abogado incluyó además extractos de mensajes de chats donde Quintero daba instrucciones sobre contrataciones y la asignación de cargos estratégicos, sugiriendo la existencia de un entramado para favorecer intereses particulares dentro de la administración pública. Además, fue señalado cómo Ana María Roldán y Diana María Montoya, ambas recomendadas por Quintero y con vínculos personales previos, asumieron sucesivamente el cargo de subdirectora ambiental del AMVA. Estos nombramientos mostraron la importancia de las redes informales en la designación de funcionarios, a menudo priorizando la confianza o los lazos personales sobre otros criterios.

Lee También

Los alegatos incluyeron testimonios que afirman cómo la gestión contractual estuvo sujeta a instrucciones para garantizar beneficios económicos indebidos, así como la existencia de alianzas internas entre funcionarios clave del AMVA. Por ejemplo, se relató que la abogada de confianza de Álvaro Villada, Vanesa Álvarez, avalaba todos los contratos revisados en el área ambiental, cuidando los intereses del grupo según la testigo presente en la audiencia judicial.

Al cierre de la última sesión, el juez penal encargado suspendió la audiencia sin decidir si Juan David Palacio continuará libre o será privado de la libertad mientras avanza el proceso penal. La espera por la decisión judicial prolonga la atención sobre un caso que, según El Colombiano, expone no solo posibles delitos sino también la operación de poderosas redes de influencia en la administración de recursos públicos.

¿Qué se entiende por peculado por apropiación y por qué se imputa este delito en el caso? La acusación de peculado por apropiación tiene especial relevancia en procesos de corrupción administrativa como el investigado en el Área Metropolitana del Valle de Aburrá. Este delito, según la legislación penal colombiana, se configura cuando un funcionario público se apropia, en beneficio propio o de terceros, de recursos o bienes del Estado que le han sido confiados en razón de su cargo. En el contexto de este caso, la Fiscalía imputa el delito al considerar que una porción significativa de los fondos inicialmente destinados a contratos con el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Itagüí habría sido desviada hacia intereses particulares, constituyendo así un presunto detrimento para el erario, como lo explicaron las fuentes judiciales citadas por El Colombiano. Este tipo de imputación busca resguardar los recursos públicos y sancionar el uso indebido de los mismos en la administración estatal.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

* Pulzo.com se escribe con Z

Lee todas las noticias de nación hoy aquí.