En una moto conducida por un padre de familia, la rectora recorrió 6 veredas que están bastante apartadas: entre una y otra hay de 10 a 15 kilómetros de distancia, informó la Alcaldía de Bucaramanga.

Sin importar el sol o las carreteras destapadas, Ortega llegó a las casas de 241 estudiantes de preescolar y primaria para llevarles juegos didácticos, colores, cuentos para colorear, tajalápices, borradores, lápices y balones, indicó la Alcaldía en un comunicado.

La misiva señala que la rectora hizo este esfuerzo por sus estudiantes al darse cuenta de que no tenían acceso a medios virtuales para seguir recibiendo clase durante la cuarentena decretada para evitar la expansión del coronavirus.

“Ojalá todos se pusieran la camiseta para trabajar y servir a su comunidad”, manifestó Ismael Gómez Herreño, el padre de familia que acompañó a Ortega en el extenuante recorrido.

Esta historia hace recordar una similar que se registró en Chile: una profesora viajó en carreta para llevarles material a sus estudiantes que no tenían Internet.

Esa docente aseguró que a veces no podía disponer de la carreta, por lo que en varias ocasiones le tocó caminar decenas de kilómetros.