De acuerdo con el medio local Cooperativa, González es la rectora de Poduco Alto, la cual también funciona como internado, escuela que cerró por el coronavirus y con mayoría de estudiantes que viven en la zona rural de Santa Juana.

Por ello, la docente se encarga de llevarles a esos estudiantes material pedagógico, mientras va sentada en una carreta halada por vacas, que la llevan a los lugares más recónditos de la región.

“Tenemos que llegar en carreta para poder ver a sus familias, ver en las condiciones que están los alumnos, cuáles son sus necesidades y poder ahí apoyarlos para que ellos puedan entender”, comentó González al medio chileno.

Sin embargo, la mujer contó que no siempre tienen a su disposición esa carreta, pero que los alumnos no se quedan sin su visita, porque decide caminar decenas de kilómetros para hacer la labor que ama.

“Se les dificultan mucho sus aprendizajes, ya que la mayoría viven con abuelitos que no saben leer ni escribir, no tienen conectividad, ni teléfono, ni Internet, entonces, viven en un aislamiento sociocultural muy grande y lo único que les aporta y puede favorecer el desarrollo de su vida es la escuela”, finalizó Inés María González para Cooperativa.