La Procuraduría informó este jueves, por medio de un comunicado, que Bermúdez Cotes y servidores públicos “por establecer” habrían incurrido en una presunta violación de los protocolos de bioseguridad en medio de una fiesta de cumpleaños en la que fueron grabados.

Por eso, dice, la indagación “busca establecer si el mandatario pudo incurrir en falta disciplinaria, al presuntamente asistir a una reunión que al parecer habría sido celebrada mientras se encontraba vigente la medida de confinamiento obligatorio”.

El órgano de control detalló que ya ordenó recolectar pruebas para establecer la fecha en que se dieron los hechos, las personas que participaron en la celebración y si el alcalde cometió alguna falta disciplinaria o si, por el contrario, “se actuó al amparo de alguna causal de exclusión de responsabilidad”.

El mandatario local podrá declarar en versión libre si así lo desea, ya que la fiesta coincidió con el resultado positivo para COVID-19 que arrojó su secretario de gobierno, Miguel Pitre, que tuvo que ser aislado de inmediato.

Nuestro secretario resultó COVID-19 positivo en el testeo de pruebas que solicité a toda la alcaldía. Se encuentra tranquilo, no presenta síntomas y sigue trabajando desde su aislamiento en casa”, escribió Bermúdez en su cuenta de Twitter, el pasado 8 de julio.

Seis días después de este anuncio, medios locales como La Palabra reportaron que el secretario privado y de apoyo a la gestión, Luis Pablo de Armas, también resultó contagiado.

Fue por eso que el pasado miércoles 15 de julio el alcalde, otra vez en Twitter, informó que se había hecho “nuevamente la prueba de COVID-19, la cual arrojó un resultado negativo”.

“Seguimos en nuestra lucha contra la propagación de este virus”, agregó, pues hasta la fecha hay 256 casos positivos en Riohacha (La Guajira).