López agregó que este proyecto comenzará el próximo 30 de enero, cuando se celebre un convenio entre la Alcaldía y la Financiera de Desarrollo Nacional para empezar los estudios de prefactibilidad.

Cabe destacar que, en un principio, estaba contemplado que la primera línea del Metro llegara solamente hasta la calle 72.

La mandataria distrital afirmó que esta medida obedece a que “la mayoría de demanda está en la calle 100 y no en la calle 72”.

Después de la polémica adjudicación de la troncal de Transmilenio por la avenida 68, López dijo que esta obra, que llega hasta la calle 100, “solo será alimentadora del Metro si se conecta de punta a punta”, por lo que se hace necesaria la extensión de la primera línea del sistema férreo.

López agregó que después de esa ampliación se construirá la segunda línea del Metro pesado de Bogotá, una de sus propuestas más importantes para ganar la Alcaldía. Este corredor irá hasta las localidades de Engativá y Suba.

Además, la alcaldesa descartó completamente la construcción de una nueva troncal de Transmilenio por la carrera Séptima; aseguró que en su lugar “se pondrá en marcha el Regiotram del Norte desde Zipaquirá”. Este entrará por la carrera Novena a Bogotá, por la red férrea.

De igual forma, dijo que no se hará Transmilenio por la calle 13. En lugar de eso, expresó que se fortalecerá el Regiotram de Occidente, que servirá para transportar a los habitantes de Fontibón y localidades cercanas hasta el centro de la ciudad y así poder conectarse con la primera línea del Metro.