A esa conclusión se llegó días después de que la Vicepresidencia de la República le pidiera a la Asociación de Bares de Colombia (Asobares) adoptar medidas para prevenir casos como el de Ana María Castro.

Entre ellas estaba no vender más trago a quienes ya estén en un estado alto de alicoramiento. Asobares se mostró de acuerdo con la propuesta.

En ese momento se programó la reunión que se cumplió en las últimas horas y en la que se acordó un papel más activo de los policías en las zonas de rumba del país. Así lo explicó Marta Lucía Ramírez:

“Cuando en un establecimiento haya un consumo de alcohol que sea excesivo se va a pedir acompañamiento de la Policía, para que puedan llevar a esa persona hasta su casa. Se le va a pedir al ciudadano que facilite el número de alguien responsable para poder llevarlo y advertirles a sus familiares el estado en el que se encuentra”.

La funcionaria dijo que se va a hacer especial énfasis en “cuidar a las mujeres y cuidar a la juventud”, y recomendó a los padres les adviertan a sus hijos que si se exceden en el consumo de licor “inmediatamente llamen a un familiar, y que busquen protección y ayuda”.

También dijo que los bares estarán comprometidos con una campaña para el consumo apropiado de alcohol y para proteger a las personas que pongan en riesgo su vida o la de los demás. Además de evitar la violencia y las riñas en establecimientos comerciales como consecuencia del exceso.

A la reunión asistieron también el ministro del Interior, Daniel Palacios; el  comandante de la Policía Nacional, general Jorge Vargas; así como representantes de Asocapitales y Fedemunicipios.

3 acuerdos entre bares y Gobierno

Ramírez detalló que en adelante se hará un trabajo conjunto que se enfocará en tres aspectos puntuales:

  1. Fortalecer todos los protocolos de prevención a través de la Policía élite creada para proteger a las mujeres. Que se revisen en todos los bares y restaurantes la aplicación de esas medidas de prevención y planes orientados a garantizar un consumo responsable de licor.
  2. Se adelantará una campaña de pedagogía a nivel nacional, con enfoque local en distintas ciudades, en la que también participarán distribuidores de licor para cambiar hábitos y que haya una reacción social contra el consumo desmedido y contra quienes llevan a otros a consumir alcohol de manera desmedida.
  3. Se hará un trabajo con los alcaldes para que convoquen a restaurantes y bares y entren en ese trabajo pedagógico para evitar la violencia contra las mujeres. Se fortalecerán también las líneas de atención a la Policía.

Estos fueron los anuncios (sonido con fallas de origen):