“Tengo información de que la semana pasada la Policía Antinarcóticos compró más de 700 canecas de un tipo de glifosato llamado Cúspide a la empresa Talanu Chemical Ltda., por un costo de 3.000 millones de pesos, en una licitación que no tuvo sino ese proponente”, aseguró María Jimena Duzán.

Ese glifosato tuvo varios problemas en Colombia, afirma la columnista, al recordar que en 2012 se supo que ese glifosato, de fabricación china, era más peligroso de lo que las etiquetas decían y era una sustancia inflamable.

Además, denunció que el Gobierno ha socializado los protocolos con los que se supone se aplicará el herbicida, según las recomendaciones que hizo la Corte Constitucional de cuidar el agua, los alimentos y el ganado, señaló Duzán en la revista.

Las regiones escogidas para la aspersión aérea son Nariño, el Catatumbo y Putumayo en donde se ha registrado un mayor crecimiento de cultivos ilícitos en los últimos años, según cifras del Gobierno nacional.

No obstante, una de las mayores críticas que hace Duzán, en medio del debate de sí es o no el glifosato un riesgo para la salud humana, es que “si es cierto que el glifosato es tan inofensivo como una copa de vino, como lo aseguran varios de sus impulsores, el presidente Duque debería dar el ejemplo y convertirlo en la bebida para ofrecer en sus recepciones del Palacio de Nariño”, señaló la columnista en la revista Semana.