Un recorrido por algunos puentes de la capital para evaluar qué tanto el espacio destinado para el paso de los transeúntes está siendo utilizado para otro tipo de actividades fue presentado por Noticias Caracol para mostrar el inconformismo de las personas que los usan a diario.

La nota señaló que la invasión genera sensación de inseguridad y eso se evidencia en la última Encuesta de Percepción de la Seguridad, donde el 21% de los consultados siente que los segundos lugares en los que están más expuestos a delitos como robo son justamente los puentes peatonales.

A propósito, la Policía lanzó una estrategia para evitar el hurto en estos senderos. En declaraciones a este medio, el coronel Édgar Ávila, comandante del Grupo de Auxiliares de la Policía de Bogotá, enfatizó que se priorizaron 45 puntos que requieren presencia de la Institución, donde 90 hombres estarán acompañando a los peatones. Aunque a futuro, la idea es llegar a 150 para tener un cubrimiento total de la zona de Bogotá

Esta mañana, en una encuesta realizada a los televidentes sobre si sienten temor o no de cruzar un puente peatonal en Bogotá, de los 4.600 que participaron al momento de la emisión, el 69% dijo que sí y el 31% respondió que no a pesar de los riesgos que mencionó el medio.

Además, el informe muestra otras “torturas” a las que se enfrentan los peatones en sus rutinas del día a día. En las imágenes se observa que los puentes  se han vuelto zona de descanso para recicladores, lugar de trabajo para vendedores ambulantes que se ubican desde tempranas horas de la mañana y biciusuarios que atraviesan los puentes sin bajarse de sus ciclas.

Sobre el paso de los ciclistas subidos en sus vehículos sobre los puentes, aunque la norma establece que deben caminar al lado para atravesarlos, uno de los transeúntes entrevistados por el medio dijo indignado: “Me parece que incomodan mucho a la gente que va pasando porque pasan a toda, ni siquiera la cogen de la mano y hay veces que atropellan a personas que va con niños o personas discapacitadas”.

Otro de los obstáculos para los peatones son los vendedores que se ubican en los extremos y en la parte central de los puentes sin ningún control. Ellos defienden su necesidad de trabajar, pero el problema, señala el medio en su reporte, es que los vendedores incluso usan las barandas para exhibir sus productos, impidiendo que cumplan con su función de soporte para los transeúntes.