Fueron 5 años durante los cuales el predicador puso a sus fieles a organizar bazares, rifas y ventas de almuerzos, además de recopilar  donaciones y diezmos supuestamente para levantar su templo, informó Blu Radio.

Saíz alcanzó a comprar el predio, pero lo puso a su nombre y no al de la congregación a la que pertenecía, el Movimiendo Misionero Mundial.

El abogado de la iglesia dijo a esa emisora que incluso uno de los feligreses vendió una moto para conseguir más dinero. Una de las creyentes añadió que la hija del hombre que no había nada para que siguieran consiguiendo dinero. Esto hasta llegar a 350 millones de pesos, tal como consta en varias facturas.

Por si fuera poco, en el lote que era propiedad del estafador de la fe ahora se levantó un imponente complejo de apartamentos, indica Blu.

A raíz de esto, al pastor no solo se le impuso la condena de 5 años prisión domiciliaria, sino también una multa de 87 millones de pesos.

Al ser consultado por la emisora, el hombre parece pretender seguir con su engaño y dice que apelará decisión.