La joven le narró a Noticias Caracol que ella era la única viajera cuando abordó el bus, más o menos a las 10 de la mañana, y que el conductor detuvo el vehículo “a la altura del parque de Santa Bárbara”, se quitó el cinturón de seguridad, saltó la registradora, se ubicó a la entrada del bus, le mostró sus partes íntimas y comenzó a tocarse.

Al ver eso, la mujer se fue hacia la parte trasera del bus y le pidió que la dejara bajar, pero el conductor hizo caso omiso de la petición.

Ante la insistencia de la joven, el hombre le sonrió, saltó el torniquete, volvió a su puesto y la dejó bajar en un sitio que no era el paradero autorizado.

Luego de la incómoda y peligrosa situación, la joven llamó a un familiar para contarle lo ocurrido, y de inmediato ambos se dirigieron hacia el patio de buses donde trabaja ese conductor.

La joven denuncia que una vez en el patio, la operadora recibió la queja y llamó al coordinador, pero le advirtieron a la víctima que no podían parar la operación por este caso: “Tuve que redactar la queja en una hoja de cuaderno porque no tienen formatos para estos casos”, se quejó la mujer.

Al parecer, no es la primera vez que se reciben quejas de este hombre, pues otros  conductores le dijeron a la joven que ya se habían recibido quejas similares pero hasta el momento la empresa no le ha llamado la atención ni ha abierto investigación.

La mujer salió del patio para hacer la respectiva denuncia ante las autoridades pero no le pudieron tramitar su queja en la URI de La Granja porque ella no tiene la dirección exacta del conductor, dato que al parecer está tratando de conseguir.

Noticias Caracol asegura que luego de hablar con Transmilenio, el caso está en investigación pero que en este caso la concesionaria a la que pertenece el bus y el presunto agresor también debe comenzar una investigación.