Por una parte, la periodista colombo-española sostiene que ella saldrá a marchar en “favor del capitalismo” y contra la “extrema izquierda”, en tanto que Duzán lo hará contra “los delirantes que nos quieren devolver a una guerra inventada por ellos mismos”.

Se trata de dos posiciones abiertamente contrarias, incluso muy personales, que no están tan cerca de las razones por las cuales los promotores del paro invitan a marchar el 21 de noviembre.

La periodista Hernández-Mora afirma que se unirá a una especie de contramarcha defendiendo los intereses de los pequeños y medianos empresarios y los camioneros, también lo hará contra la corrupción, la politiquería, contra el Eln, contra el reclutamiento de niños, contra las disidencias y las milicias urbanas.

A su vez, Duzán sostiene que también machará pero contra la “rabia” y la “violencia” que los seguidores del uribismo intentan minar el propósito de las marchas.

A los uribistas, dice Duzán en el semanario, “no les sirve que la protesta sea pacífica; solo ganan si es violenta. Si hay muertos, probarían que su delirio es real y que la toma del poder por el Foro de São Paulo ha comenzado”.