Escrito por:  Redacción Nación
Ago 22, 2026 - 6:17 am

La tierra en el litoral Pacífico colombiano continúa experimentando una inestabilidad implacable que mantiene en vilo a las autoridades y a las comunidades locales. En la madrugada de este sábado 22 de agosto, exactamente sobre las 05:32 de la mañana, un nuevo movimiento telúrico sorprendió a los habitantes de la región, reavivando el terror y la zozobra colectiva. Este fenómeno sísmico no es un evento aislado, sino que se inscribe dentro de la interminable y peligrosa cadena de más de 400 réplicas que han sacudido al departamento del Chocó como consecuencia directa del devastador terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto, una tragedia nacional que hasta el momento ha dejado un lamentable saldo de más de 300 personas fallecidas y ciudades enteras destruidas.

De acuerdo con la información oficial emitida por el Servicio Geológico Colombiano a través de su boletín actualizado, el epicentro de este reciente sismo se localizó de manera precisa en la zona de Istmina, Chocó, situándose a una distancia aproximada de 29 kilómetros del municipio de Sipí. El reporte técnico detalló que el temblor alcanzó una magnitud de 3.0 en la escala de Richter y se originó a una profundidad superficial clasificada como menor a 30 kilómetros. Debido a su poca profundidad y a la cercanía con los cascos urbanos de la subregión, el movimiento fue percibido con claridad por la ciudadanía, obligando a muchos a salir precipitadamente de sus viviendas en medio de la oscuridad.

Los organismos de gestión del riesgo y los comités locales de emergencia han señalado que la reiterada aparición de estos eventos sísmicos secundarios incrementa exponencialmente el riesgo estructural en zonas que ya presentan daños severos tras el terremoto principal de mediados de agosto. Edificaciones averiadas, vías bloqueadas por deslizamientos y comunidades enteras ubicadas en albergues temporales o carpas improvisadas enfrentan una presión psicológica y material agobiante. Las autoridades reiteran que el subsuelo de la región continúa liberando la energía acumulada a lo largo de las fallas geológicas activas, un proceso natural pero impredecible que podría prolongarse durante varias semanas más.

Ante este panorama crítico, las instituciones de socorro hacen un llamado urgente a la calma y a la prudencia, recordando la importancia de seguir estrictamente los protocolos de autoprotección ante réplicas de esta naturaleza. Mientras las labores de búsqueda de desaparecidos y la entrega de asistencia humanitaria avanzan a paso firme en las zonas más golpeadas del país, el Chocó sigue bajo la lupa de los sismólogos, recordándole a los colombianos la extrema vulnerabilidad geológica que atraviesa el territorio nacional en este trágico ciclo de desastres naturales.

“Eres una guerrera”: la desgarradora historia de las trillizas que conmueve a Colombia

La conmovedora historia de las trillizas Ana María, Isabella y Sofía Saavedra Caicedo, una familia de Cali que quedó atrapada entre los escombros tras el fuerte sismo del 10 de agosto. Las tres hermanas, de 23 años, se encontraban junto a sus padres, Jairo Saavedra y Victoria Caicedo, cuando la estructura donde vivían colapsó.

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