Todo ocurrió durante un operativo de control a las normas de bioseguridad en el sur de Montería, donde varias personas estaban en una reunión social. Las autoridades llegaron y la situación se salió de control, tanto que terminó en una denuncia por abuso de autoridad, informó El Heraldo.

De acuerdo con el diario regional, la mujer agredida terminó con el rostro lleno de sangre, después de haber sido golpeada con una silla por parte de un agente del Esmad.

La mujer contó que todo ocurrió el pasado sábado 5 de septiembre; sin embargo, pudo denunciar el caso recientemente porque estaba bastante afectada por la agresión.

De hecho, asegura que la herida fue tan grave que se necesitaron 16 puntos para la sutura en su cara.

Agregó en el periódico que el día del incidente ella estaba dormida mientras sus hijos estaban con sus nueras en la terraza de su casa. Eso sí, admitió que estaban haciendo ruido con la música del equipo de sonido.

“Llegaron muy agresivos, ordenando que se apagara la música. Yo me levanté de la cama y salí a pedirles que se calmaran porque ya mis hijos iban a guardar el equipo de sonido. De repente, un policía comenzó a patear los bafles y me pegó con una silla en la cabeza”, aseguró la mujer en El Heraldo.

No fue la única mujer golpeada

La denunciante fue atendida en el Hospital La Gloria, destacó Caracol Radio, junto a una de sus nueras, identificada como Angy Montes. Ella sufrió golpes en el rostro y las costillas, según la emisora.

Aunque la mujer reconoció que su familia estaba incumpliendo uno de los decretos que prohíbe el consumo de bebidas alcohólicas en sitios públicos o terrazas, cuestionó el presunto abuso de autoridad.

La frecuencia radial, citando a la Policía, dijo que se abrieron investigaciones disciplinarias y penales contra los uniformados.