La investigación permitió establecer, según ese organismo, que esta estructura delincuencial utilizaba a mujeres como correos humanos para que llevaran drogas a varias prisiones en Cundinamarca (Funza y Chocontá), Tolima (Picaleña y la del Espinal) y Boyacá (Cómbita, Barne, y las de Sogamoso, Tunja y Chiquinquirá).

Una de esas mulas sería Yenny León, que “a pesar de sus seis meses de embarazo, ingresaba drogas ilícitas a la cárcel”, reportó la Fiscalía en un comunicado. La joven fue enviada a prisión por delitos de tráfico o porte de estupefacientes, aunque no aceptó los cargos que le imputaron.

Lo que llamó la atención de los investigadores es que estas mujeres (7 de los nueve capturados) no actuaban por sí solas, pese a que la excusa para poder ingresar a estos establecimientos era que iban a “cumplir con su derecho a la visita conyugal”.

En ese contexto, y para ese momento, la Fiscalía dice que “las visitantes afirmaron haber visto a, por lo menos, 17 hombres a quienes identificaron como sus esposos; además de 5 amigos”.

Fue así como el organismo investigador encontró que detrás del tráfico de drogas se movía toda una organización delictiva que era “coordinada”, al parecer, por un preso que está en la cárcel La Picota en Bogotá, y que según el fiscal del caso corresponde a Fabián Viracachá Ballén, alias ‘Ballén’, señalado como jefe de la organización.

Las autoridades interceptaron varias comunicaciones telefónicas que “evidenciaron cómo Ballén controlaba la compra de cocaína y marihuana, entre otras sustancias ilegales, que eran prensadas y empacadas en ‘dediles’ o ´monedas´ que las mujeres introducían en sus partes íntimas para luego ser distribuidas en los centros penitenciarios”.

La Fiscalía cree que, bajo esta modalidad, las capturadas “ingresaban a cárceles hasta una libra y media de estupefacientes”.

Por último, el órgano acusador entregó este reporte sobre la identificación de las otras personas implicadas:

  • María Alejandra Arias Camacho, va a prisión señalada de prensar y empacar la droga.
  • Yulidh Doriana González Fierro, acusada de almacenar el narcótico, y según la información la capturaron “en flagrancia, cuando portaba sustancias alucinógenas”.
  • Diana Hasbleidy Arias Camacho y su madre, Diana Camacho, seguirán recluidas en Picaleña “precisamente por ingresar drogas” a esa cárcel.
  • Angie Yulieth Chaguala Leiton, quedó libre, pero vinculada al proceso.
  • Luz Amanda Velasco Marín, alias ‘Samy’, capturada en Bosa (Bogotá) y tenía casa por cárcel.
  • Samuel Pacheco Rojas, fue dejado en libertad, aunque sigue vinculado al proceso. Lo señalan de ser el que guardaba las máquinas prensadoras.

La Fiscalía dice que ninguno aceptó los cargos.