La muerte de Jaider Luis Díaz Otero se registró el pasado lunes en la tarde en medio de una confrontación entre campesinos y militares, debido a que un grupo de uniformados adelantaba labores de erradicación de cultivos ilícitos en zonal rural de Tarazá, en el Bajo Cauca antioqueño.

La esposa de Díaz, Luz Mariana Hernández, contó en Blu Radio que el hombre “se metió” en la confrontación para “pedirles a campesinos y militares que no pelearan” más, pues el ambiente estaba tenso ya que varias personas se opusieron al procedimiento.

Hubo un momento en el que, según Hernández, una de las personas que protestaba intentó tomar uno de los morrales de los soldados, y fue ahí cuando los militares reaccionaron y usaron sus armas.

“El disparo le dio por detrás, en la cabeza. A mí también me intentaron disparar, ellos fueron los que nos atacaron y nosotros no estábamos armados”, afirmó la mujer en la emisora.

Hernández también habló con Noticias Caracol y se reafirmó en su denuncia: que “todos” los soldados, al parecer, dispararon contra la comunidad. “Uno de ellos nos dijo que si le daba la gana nos disparaba a todos”, agregó.

La mujer negó que su compañero sentimental fuera cultivador de coca, y dijo que él se dedicaba a comercializar víveres en el sector El Doce, en Tarazá, y que vivían juntos desde hace seis años en una finca en donde cuidan ganado.

“Pedimos a las autoridades que investiguen, que sancionen al soldado, porque lo que hizo con mi compañero lo puede hacer con cualquiera. Estamos cansados de tantos atropellos del Ejército que cuando erradican también dañan otros cultivos de la zona”, concluyó Hernández, en Blu Radio, y lamentó que con la muerte de su esposo cuatro niños quedaron sin padre.

Ejército responde por muerte de campesino en Tarazá

El Ejército Nacional, por su parte, emitió un comunicado en el que explica que los hechos se presentaron durante “una asonada contra la unidad militar”, responsabilizó a “un grupo de personas que pretendía impedir las labores de erradicación” y dijo que el operativo militar también era para “combatir grupos armados organizados que atentan contra la población civil”.

“Los soldados, ante una amenaza real e inminente en contra de su integridad física, se repliegan. Posteriormente, unos individuos entran en confrontación con las tropas, donde resulta herida una persona. Los pobladores la sacan del sector y, según sus versiones, al parecer fallece”, detalla la información oficial.

El Ejército anunció que el comando de la Séptima División “facilitará todo el apoyo necesario a las autoridades” para que se aclare este caso.

El comandante de esa División, general Juan Carlos Ramírez, viajó a la zona este martes para reunirse con “autoridades locales, organismos de control y representantes de los cultivadores de coca”, y “acordar” así estrategias contra el narcotráfico, según dijo en Twitter.