La primera decisión de los médicos, de acuerdo con Noticias Caracol, fue hacer una cesárea para que el procedimiento fuera lo más rápido posible y sin que el personal de la salud tuviera tanto contacto con la mamá, que no pudo tener contacto piel a piel con la recién nacida.

Asimismo, se minimizaron los riesgos para la embarazada, que además de padecer COVID-19 tiene sobrepeso, agregó el informativo.

La bebé nació en perfectas condiciones, dijo el doctor Carlos Alberto Maldonado, jefe de hospitalizaciones del Hospital Manuel Uribe Ángel, pero fue aislada pese a que todavía no hay evidencia de que una embarazada le pueda transmitir el virus al bebé en gestación.

No obstante, el centro médico confirmó que la niña se encuentra “en perfecto estado de salud” y que su madre, que llegó desde Sabaneta, Antioquia, para ser atendida, también recibió todos los cuidados y hasta el momento se encuentra estable y fuera de peligro, informó el portal Vivir en el Poblado.

El alcalde de Enviado, Braulio Espinosa Márquez, resaltó en Twitter que el Hospital Manuel Uribe Ángel cuenta con “sala neonatal COVID-19 y quirófano COVID-19”, y por eso la madre, de 26 años, fue traslada a ese centro médico desde el municipio de Sabaneta, donde reside.

“Esto demuestra que no hemos preparado en debida forma y manda un mensaje al territorio colombiano de que sí se puede, en medio de una pandemia y todas las dificultades, seguir adelante en el sistema de salud”, concluyó Espinosa Márquez.