Adriana Torres es la monja que salió a la luz pública en octubre del año pasado, justamente el día en que el también expresidente estaba citado a indagatoria en la Corte Suprema de Justicia.

En esa oportunidad adquirió notoriedad al defender a Uribe con vehemencia y megáfono en mano: “¡Que viva el sagrado Álvaro Uribe!”, “¿Por qué lo persiguen? ¡Que viva el presidente Álvaro Uribe!”, vociferaba en pleno centro de Bogotá.

Ahora que se ordenó la detención domiciliaria de Uribe, y con ocasión de las manifestaciones de apoyo que se suscitaron en algunas ciudades, Torres volvió a ser vista en Medellín, tal como se ve en una foto publicada en redes sociales:

Su participación habría tenido lugar el pasado 6 de agosto, según un video publicado en Twitter ese día, en el que dice unas cortas palabras, mucho más sosegada que el año pasado: