El asunto quedó expuesto luego de que el canciller Carlos Holmes Trujillo supuestamente hiciera un desplante a una alta misión de las Naciones Unidas que visitó el país entre el 11 y el 17 de mayo, señaló el periódico.

De acuerdo con esa publicación, el Gobierno buscaría “debilitar la presencia de estas entidades” por razones de interés estratégico, y lo fundamentó con base en una crítica de la jefa de cooperación de la Cancillería, Marta Ordóñez, que alegaba que el trabajo de las agencias en Colombia estaba desarticulado.

A eso agregó El Espectador que la funcionaria diplomática habría expresado a un grupo de embajadores y representantes de 6 delegaciones de la ONU, la sugerencia del Ejecutivo de “retirar” las agencias y privilegiar los esfuerzos en alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) antes que la implementación del Acuerdo de Paz.

No obstante, las posibles hipótesis de este giro poco diplomático con el organismo multilateral, serían estas, según el impreso.

“Que el Gobierno quiere justificar la no extensión del mandato de la Misión de Verificación de la ONU. Que los grupos cristianos más conservadores no están a gusto con las agendas de género de estas dos agencias. Ya se alistan protestas del movimiento de mujeres y de otras plataformas que defienden el Acuerdo de Paz”, resaltó El Espectador.