En un comunicado difundido por La W, la magistrada, a la que el periodista Daniel Coronell calificó como “calladita” por omitir en su hoja de vida que había trabajo con un abogado de Álvaro Uribe, dijo que la Sala Especial de Instrucción puso en duda su “imparcialidad, independencia, buen juicio, compromiso con la justicia, decoro, ética, rigurosidad y honestidad”.

Por eso, interpuso una tutela, pues considera, según el documento, que se le violaron sus derechos a “la igualdad y no discriminación, al buen nombre, a la honra, al debido proceso y a la participación en la conformación, ejercicio y control del poder político”.

La Corte Suprema de Justicia apartó del pleito judicial del expresidente a la magistrada, que además es una mayor del Ejército activa, por considerar que su “condición simultánea de miembro activo de la fuerza pública y funcionaria judicial, riñe con la preservación de las garantías de independencia, imparcialidad y juez natural señaladas en la Constitución Política”, señaló el alto tribunal en un comunicado.

Precisamente, eso fue lo que argumentó el senador Cepeda, que dijo que Lombana hizo parte de las Fuerzas Armadas cuando Uribe ejercía como presidente. Es decir, este vínculo, según él, representaba “una carga de desconfianza sobre la independencia e imparcialidad judicial”.