El Espectador es el periódico más antiguo del país, fundado el 22 de marzo de 1887 y, bajo la dirección de Fidel Cano, es considerado uno de los periódicos más serios y profesionales por su independencia, credibilidad y objetividad.
Eva* es una mujer de 37 años que, en medio de una difícil situación económica, tomó la decisión de ser madre subrogada para una pareja de extranjeros. Según relata, acaba de dar a luz a mellizos, un niño y una niña, que no son considerados sus hijos legalmente, al menos de acuerdo con el contrato que firmó, el cual no contó con asesoría profesional ni de la clínica de fertilidad ni de los padres comitentes. Sin embargo, para Eva y algunos jueces, estos mellizos sí son sus hijos, situación que la ha llevado a arrepentirse de su decisión.
La historia de Eva comenzó en julio de 2025, cuando, siendo madre soltera de tres hijos —de 9, 14 y 21 años, la última con discapacidad cognitiva—, se encontraba desempleada y enfrentaba dificultades económicas severas. Como profesional en enfermería, buscaba alternativas para sostener a su familia y surgió la posibilidad de la maternidad subrogada. De acuerdo con su testimonio, una captadora que opera en redes sociales la contactó, haciéndole una atractiva oferta: recibiría una manutención de 52 millones de pesos colombianos, repartidos en 12 cuotas, a cambio de prestar su vientre. Sin embargo, las condiciones pactadas cambiaron una vez Eva aceptó.
Con el fin de cumplir los requisitos del proceso, Eva tomó hormonas durante meses para mantener alto su nivel de progesterona, una hormona necesaria para el embarazo. Finalmente, en noviembre, quedó embarazada por medio de una fecundación “in vitro”, técnica de reproducción asistida en la que, en su caso, se habría utilizado óvulos de una donante anónima y semen del padre biológico. El acuerdo firmado estipulaba que ella daría a luz un solo bebé, pero el embarazo resultó ser múltiple, lo que no fue previsto en el contrato. Eva denuncia que, al no haberse aclarado en el documento qué ocurriría en caso de embarazo múltiple, los pagos se realizaron de manera arbitraria.
Este caso, revelado por la voz misma de Eva, deja en evidencia la falta de regulación y claridad en los contratos de maternidad subrogada, así como la vulnerabilidad de mujeres que, como ella, acceden a esta práctica en contextos de necesidad económica y sin el acompañamiento legal adecuado. El testimonio fue recogido por El Espectador.
*Nombre cambiado por solicitud de la fuente.
¿Qué dificultades legales enfrenta una madre subrogada en Colombia cuando no hay claridad en el contrato?
Según el caso presentado por El Espectador, cuando el contrato de subrogación no establece de manera explícita cómo deben manejarse situaciones imprevistas, como un embarazo múltiple, la madre subrogada puede verse en una posición vulnerable. Sin asesoría legal y ante el incumplimiento o cambio en las condiciones pactadas, los pagos y la relación con los padres comitentes pueden quedar a discreción de las partes, exponiendo a la madre a incertidumbre y posibles conflictos legales.
¿Qué implica un embarazo múltiple en la maternidad subrogada y cómo afecta el acuerdo económico?
En el contexto narrado por Eva, el embarazo múltiple —es decir, la gestación de más de un bebé— no fue contemplado de manera clara en el acuerdo firmado. Por tanto, la compensación económica inicialmente pactada no se ajustó automáticamente a la nueva situación, lo que generó disputas sobre el pago y el cumplimiento de las condiciones. Esta omisión evidencia la importancia de que los contratos especifiquen todos los posibles escenarios para proteger los derechos y el bienestar de la madre subrogada.
Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
* Pulzo.com se escribe con Z
LO ÚLTIMO