El nombre del sujeto era Luis Ignacio Ascuntar, que fue víctima de secuestro por parte de las mujeres a las que les prestó el dinero hace varios meses.

De acuerdo con Noticias Uno, el final del hombre comenzó cuando salió de un restaurante, en Pasto (Nariño), hace varios días (como lo muestra la imagen) y se subió a un taxi con las dos hermanas Cristina y Blanca Arcos, quienes llevaban semanas diseñando el crimen.

Los tres subieron en el mismo taxi porque Cristina había llamado a Luis Ignacio para decirle que le iba a pagar la plata que le había prestado en diciembre del año pasado. Sin embargo, ahí empezó la pesadilla cuyo desenlace sería la macabra muerte del hombre.

“Mi papá llega allá, al restaurante, y nos habíamos quedado de encontrar como a las 5 de la tarde. Lo llamo y el celular ya estaba apagado”, relató Luis Mauricio Ascuntar, hijo del prestamista, citado por Noticias Uno.

De acuerdo con ese medio, el celular no estaba prendido porque las hermanas drogaron a Luis Ignacio con un alucinógeno que fue vertido en una limonada.

“Atravesaron la ciudad de San Juan de Pasto hasta su finca y allí lo asfixiaron con una bolsa”, describe ese medio.

Sin embargo, a las hermanas no les bastó con eso y para asegurarse de que Ascuntar estaba muerto, le aplicaron una inyección de las que se usa para la eutanasia de caballos que, según Noticias Uno, fue comprada en una veterinaria cercana.

La Policía confirmó el hecho y describió que al ‘gota a gota’ lo enterraron en una fosa común.

Tras pasar varios días y al ver que su padre no aparecía, el hijo de Ascuntar fue hasta donde una de las hermanas asesinas que era amiga de su familia.

“Ella me dice: ‘sí, él efectivamente estuvo acá (…) yo le cancelé un monto de plata y comenzó a contradecirse”, explicó Luis Mauricio Ascuntar a Noticias Uno.

Pese a que el crimen del prestamista ocurrió en abril pasado, por estos días vuelve a la escena pública por cuenta de los detalles y la forma en la que las hermanas actuaron.

Hace pocas semanas, por ejemplo, el general Fernando Murillo, director del Gaula, sostuvo en rueda de prensa que ya fue capturada una de las sospechosas, Elizabeth Cristina Arcos, y que ella “confesó” su participación en los hechos.

El oficial dijo que las hermanas Arcos acudieron a Ascuntar para que les prestara un dinero, en enero pasado, y que como “había una relación de amistad” entre ellos el hombre no dudó a la hora de ayudarlas.

“Él, de buena manera, contó con sus ahorros de muchos años e hizo el préstamo de 35 millones de pesos, sin saber dónde iba a terminar”, explicó el oficial, según video que publicó el Gaula en Twitter.