Uno de esos regaños, como los definió Semana, fue cuando la juez 30 de garantías de Bogotá negó la solicitud que le hicieron los exfiscales Eduardo Montealegre y Jorge Perdomo para que suspendiera la audiencia virtual del pasado jueves, pues argumentaban que necesitaban más tiempo para conocer a fondo la investigación al expresidente Álvaro Uribe Vélez.

Esto, según Montealegre, porque el fiscal del caso, Gabriel Jaimes, había dado a entender que la indagatoria tenía inconsistencias por las que podría darse una nulidad.

Fue en ese punto en donde la juez intervino y habló de “maniobras dilatorias” y de una posible “tergiversación”, y les hizo saber que “no es necesario realizar la suspensión de una audiencia de cara a la cual hay un objeto precisamente establecido, frente al cual no existen dudas de su propósito, su finalizada, su justificación teológica, que es perseguir el restablecimiento del derecho fundamental a la libertad, afectado en cabeza del doctor Álvaro Uribe”.

Luego de eso, Eduardo Montealegre se enfrascó en una discusión con el fiscal Gabriel Jaimes, y como ambos se estaban interrumpiendo a la hora de hablar, la juez no tuvo otra opción más que subir el tono para callar a uno y darle la palabra al otro.

“Doctor Montealegre, deme un segundo por favor que el fiscal está haciendo uso de la palabra. Muy amable”, le dijo.

La juez aprovechó esta intervención para advertir que el exfiscal, declarado como víctima dentro del proceso contra el expresidente Uribe, estaba haciendo “uso de unas expresiones que podrían entenderse como peyorativas”, y le pidió que en adelante expusiera sus argumentos “en términos muy respetuosos frente a las partes” que estaban ahí presentes.

“Yo sí quisiera que usted, señora juez, me dijera que es lo que debo suprimir de mis afirmaciones y referencias al letrado (Jaime) Granados y al filósofo del derecho Gabriel Jaimes, para no incurrir en ninguna conducta indebida”, dijo.

La juez, por su parte, le explicó que usar esos términos de “filósofo” y “letrado” para referirse a los demás intervinientes es “una falta de respeto” y que “puede dar lugar a malos entendidos”.

Pero Montealegre continuó lanzando sátiras y el abogado Jaime Granados le respondió diciendo que “no son las expresiones sino la forma de expresar”, y destacó que en una audiencia hay que “tener decoro y respeto”.

“A las personas no se les toca, por una elemental cortesía, y así le cueste trabajo abogado Montealegre, a las personas se les respeta”, puntualizó Granados, frase a la que el exfiscal respondió en la misma tónica en la que venía.

Como era de esperarse, la juez volvió a intervenir para llamarle la atención, por tercera vez, como se escucha en este fragmento que recopiló Semana.