El informe, elaborado con el apoyo de la organización Benposta, nación de muchach@s y de la Unión Europea (UE), recoge los testimonios de niños que fueron reclutados de forma forzada por las Farc y sobrevivieron, según un comunicado de la JEP.

La operación iba dirigida contra la columna móvil Arturo Ruiz tuvo lugar en el municipio de Suratá, en el departamento de Santander, no muy lejos del páramo de Berlín, y fue liderada por el Ejército Nacional. Esa columna guerrillera había partido de la zona de distensión y se dirigía a la convulsa región del Catatumbo a combatir con grupos paramilitares y Ejército.

En ese lugar, el combate dejó “un número indeterminado de víctimas fatales”, cuenta el comunicado de la JEP. Sin embargo, en el grupo de guerrilleros “había muchos niños y niñas reclutados que venía en una marcha que llevaba más de seis meses”, recuerda.

Ante la JEP, las víctimas también denunciaron los abusos que sufrieron por parte de militares puesto que “fueron muchos días de combate”:

“Ellos (los militares) sabían que en el grupo había muchos niños. Hubo un grupo de 17 que se entregó pero aún así los ejecutaron, solo una niña sobrevivió. Lo sé porque a mí me tocó ayudar a recogerlos”, explicó un adulto que tampoco dijo su nombre

El informe forma parte del caso número siete de la JEP acerca del “reclutamiento y utilización de niños y niñas en el conflicto armado”. Como parte del mismo, la desmovilizada guerrilla de las FARC deberá responder ante la JEP por el reclutamiento forzado de más de 5.200 menores de edad, según un informe que la Fiscalía colombiana entregó a ese tribunal.

Pero los detalles del caso no solo salpican al Ejército, sino que terminan por corroborar uno de los hechos más reprobables dentro de la estructura de la guerrilla: el reclutamiento forzado de menores. Una de las víctimas cuyo nombre fue ocultado comentó durante la presentación del informe que fue reclutada cuando tenía 13 años: “Las FARC dijeron que ellos no habían utilizado niños en el conflicto pero yo soy una prueba de que sí lo hicieron”, manifestó.

Los sobrevivientes expresaron en sus relatos de la manera particular en que este reclutamiento afectó a las niñas. Una de ellas afirmó que eran “forzadas a planificar y el aborto también era algo que se tenía que hacer”, para lo cual “ellos (las FARC) tenían sus médicos y sus herramientas, pero era cruel y dejó a muchas niñas marcadas”.