La iniciativa, que fue aprobada por el Congreso, la firmó el presidente Iván Duque, este jueves, y allí se establece que a partir del 2021 “se prohíbe explotar, producir, comercializar, importar, distribuir o exportar cualquier variedad de asbesto y de los productos con él elaborados en el territorio nacional”, según comunicado de Presidencia.

Según la ley, el Gobierno tiene cinco años, contados a partir de la promulgación de la medida, para diseñar y poner en marcha una política para la sustitución del asbesto que ha sido instalado.

A partir de la expedición de la norma no podrán otorgarse concesiones, licencias, permisos o prórrogas para la explotación de este material en todo el territorio colombiano, detalla la información.

La misma ley establece una ruta de atención integral para personas que han estado expuestas al asbesto, así como una orientación sobre los derechos y recursos con los que cuentan los afectados para su diagnóstico y tratamiento.

Igualmente, se establecen sanciones para quienes continúen explotando y comercializando este material.

El asbesto es un mineral fibroso utilizado principalmente en la fabricación de tejas, baldosas, papel, en los frenos de los vehículos, materias textiles termorresistentes, envases, paquetería, revestimientos y pinturas, entre otros, explica Efe.

La exposición a este material aumenta las posibilidades de sufrir cáncer de pulmón, hígado, laringe, así como gastrointestinal y sus efectos pueden perdurar en el cuerpo entre 20 y 30 años.

Colombia se une al grupo de 57 países que ya prohibieron el uso de asbesto y entre que se encuentran Argentina, Uruguay y Chile, además de algunos miembros de la Unión Europea.