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Este artículo fue curado por pulzo   Feb 11, 2026 - 6:19 pm
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La emergencia que afronta el departamento de Córdoba es el resultado de una serie de eventos extraordinarios relacionados con los ríos Sinú y San Jorge, así como con la situación de la represa de Urrá. Según información proporcionada por Noticias Caracol, las intensas lluvias han provocado una crecida inusual del río Sinú, afectando a 24 de los 30 municipios del departamento y dejando cerca de 43.000 familias damnificadas. El gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta, calificó recientemente la situación como una crisis “sin precedentes en la historia del departamento”, destacando la magnitud y el impacto de las inundaciones.

Expertos entrevistados por Noticias Caracol explican que esta emergencia es el resultado de tres variables principales. Todo comienza en el Nudo de Paramillo, un punto elevado de la cordillera, donde nacen los ríos Sinú y San Jorge. Históricamente, estas corrientes de agua fluían hacia las ciénagas de la parte baja del departamento, espacios naturalmente propensos a inundaciones. El director del Instituto Javeriano del Agua de la Universidad Javeriana, Jorge Escobar, señala que, en el pasado, cuando llovía excesivamente, el agua era absorbida por las ciénagas, permitiendo un balance natural en el nivel de los ríos.

Sin embargo, la construcción de la hidroeléctrica de Urrá alteró de manera considerable la dinámica natural. Originalmente concebida para la producción de energía, la represa prioriza el almacenamiento de agua por encima del flujo natural entre el río y las ciénagas. Cuando el nivel del embalse es alto, su capacidad de regulación ante precipitaciones intensas se reduce significativamente. Como resultado, cuando las lluvias atípicas llegaron asociadas a un frente frío que descendió desde el Golfo de México, el embalse ya no pudo amortiguar el exceso de agua, desatando inundaciones de gran impacto en la región.

La vulnerabilidad aumentó por los cambios en el uso del suelo. Las comunidades han ocupado las ciénagas, transformándolas en tierras productivas para la ganadería debido a que las inundaciones eran menos frecuentes tras la construcción de Urrá. Esto llevó al desarrollo de diques y otras estructuras para controlar el agua, lo que a su vez ha impedido el comportamiento natural del sistema hídrico, agravando las consecuencias cuando llegan lluvias excepcionales.

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Por si fuera poco, una inesperada alteración climática agravó la situación. Juan Diego Giraldo, profesor de la Universidad Javeriana, explica que un frente frío se desplazó inusualmente hacia la costa del Golfo de México, modificando los patrones de viento y corrientes en el Caribe. Esto provocó lluvias excepcionales, justo cuando tradicionalmente se espera una temporada seca. Así, la combinación de intervenciones humanas sobre el territorio y eventos ambientales extremos provocaron el colapso del sistema hídrico y social en Córdoba.

Ante esta realidad, los expertos sugieren que es indispensable repensar el modo en que se organiza y utiliza el territorio, especialmente en zonas naturalmente inundables. Argumentan que la convivencia con el agua debe basarse en la comprensión del sistema de cuencas, buscando estrategias colectivas y medidas presupuestarias para reducir el riesgo de tragedias futuras. Para ellos, la actual emergencia en Córdoba es una advertencia sobre la necesidad de adaptar la planificación territorial y la gestión de recursos hídricos a las realidades ambientales de la región.

¿Cuál es el papel de la represa de Urrá en el manejo de inundaciones en Córdoba?
La represa de Urrá fue diseñada originalmente con el objetivo principal de producir energía eléctrica, lo que implica regular el caudal del río Sinú mediante el almacenamiento de agua. Sin embargo, su capacidad de control está limitada por el nivel del embalse; si este se encuentra elevado, resulta imposible retener caudales adicionales durante lluvias intensas, como ha ocurrido en la reciente emergencia. Esto evidencia la importancia de considerar el propósito y el manejo de infraestructuras hídricas en el contexto específico de riesgos de inundación, así como la necesidad de una planificación que tenga en cuenta tanto la producción de energía como la seguridad de las comunidades rivereñas.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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