Esas movilizaciones fueron organizadas por la fundación Ciudadanos por Colombia también en Bogotá y Cali, y las tres tuvieron como común denominador la escasa participación de personas.

En Bogotá, por ejemplo, la Secretaría de Movilidad dijo que en esa convocatoria participaron 70 personas, una cifra apenas superada en las otras dos ciudades, reportó Noticias Uno.

Pero mientras que en la capital el coordinador de la marcha, Miguel Ángel Veira, apeló a la sensatez y la inteligencia para referirse al tema, en Medellín uno de los asistentes no pudo ocultar la naturaleza de su pensamiento.

“Esta marcha se organizó con 48 horas de anticipación, luego el resultado es espectacularmente bueno”, le dijo Veira al reportero del informativo, mientras hacía su recorrido por la carrera Séptima entre el Parque Nacional y la Plaza de Bolívar.

En Medellín, en cambio, el manifestante Jorge Osorio dijo sin ruborizarse: “Nos va tocar es a las malas. Hoy en día lo podemos hacer a las buenas tratando de no tener violencia, pero tenemos que prepararnos porque a lo mejor nos va tocar es por las malas; y por las malas es por las malas”.

¿Qué es lo que puede esperar el país ante una propuesta de solución como esta? Para muchos, su afirmación resulta simplemente intimidante.