Lleva preso dos años y medio, después de protagonizar el espeluznante hecho que estremeció al país a comienzos de diciembre de 2016, y está apelando a sus conocimientos de arquitectura no solo para pasar el tiempo tras las rejas, sino, seguramente, en sus cuentas, para rebajar los años que le quedan en prisión.

Uribe Noguera hace planos y maquetas, informa El Tiempo, en una nota dedicada a cómo el 78 % de los más de 122.000 presos que hay en el país trabajan o estudian para redimir su pena y disminuir el tiempo de condena.

Si bien el artículo no detalla por encargo de quién hace Uribe Noguera esos planos y maquetas, sí señala que él “es uno de los 2.730 internos que buscan disminuir sus penas haciendo actividades asociadas con el papel”.

Como Uribe Noguera, según El Tiempo, Luis Alfredo Garavito, el mayor violador y asesino de niños en Colombia, busca reducir sus más de 50 años de condena tejiendo manillas, aretes y collares.

“Como Garavito no sale de su celda —ni siquiera en la hora diaria que tiene para tomar el sol—, los guardias le llevan los elementos con los que realiza las artesanías. Esas herramientas se las entregan en una especie de tienda móvil que circula por el corredor del patio de la cárcel de máxima seguridad de Valledupar”, detalla el diario bogotano.

Uribe Noguera volvió a ser noticia la semana pasada por la escalofriante declaración que dio, mediante video-llamada desde el penal donde purga su delito, como testimonio en el proceso que la justicia les sigue a sus hermanos Francisco y Catalina por, presuntamente, haberlo encubierto en el atroz crimen.

De él poco se sabe. Incluso, había solicitado que para dar esa declaración se hiciera de espaldas, porque muchos reclusos ni siquiera lo conocen. Hasta ahora se sabe a qué se dedica en la cárcel.