El barrio Pradito Bajo en Armenia vivió una noche marcada por la tragedia y el miedo absoluto. En la madrugada del 1 de febrero, alrededor de las 12:30 a. m., un incendio de gran magnitud alteró la vida de sus habitantes. Según reportó Crónica del Quindío, en cuestión de minutos las llamas consumieron más de una decena de viviendas fabricadas en materiales livianos, dejando a decenas de personas sin techo ni pertenencias. La emergencia tomó a todos por sorpresa; los gritos de auxilio y el olor a quemado fueron el aviso inicial que desencadenó el caos y la angustia.
Entre los afectados está John Alexánder Velandia Sánchez, quien relató que apenas escuchó el clamor de sus vecinos tomó rápidamente a su hija de dos años y, sin siquiera calzarse, debió atravesar la salida ya cubierta por el fuego para salvarse. Su testimonio resalta la desesperación vivida: "Salí como Dios me ayudó", expresó, agregando que ver a adultos mayores y otros vecinos arrastrándose para huir de las llamas fue una experiencia inexplicable. La perdida material fue total: “el incendio dejó todo en cenizas”, manifestó, reflejando el sentimiento general de los damnificados.
Sin embargo, no todos en las viviendas lograron salir ilesos. Velandia Sánchez indicó que, aunque no hubo víctimas humanas, varias mascotas fallecieron entre las llamas. En su caso, solo uno de sus perros sobrevivió; los otros seis, además de loros y una ardilla, perecieron en la tragedia. Otros hogares también lamentaron la pérdida de gatos y otros animales de compañía, evidenciando el impacto emocional adicional que sufrieron estas familias.
Lida Santamaría Molano, otra residente, pensó inicialmente que los gritos que escuchaba correspondían a una discusión habitual entre vecinos. Solo hasta el llamado de su madre comprendió la gravedad de la situación. Ella, su hijo, su nuera y su nieto perdieron todo, enfrentando el reto de empezar de nuevo sin pertenencias ni hogar propio.
Tras el incendio, muchos damnificados han debido refugiarse en casas de vecinos solidarios o enfrentar la intemperie en carpas improvisadas, soportando frío y lluvias. Velandia aseguró que la acogida por parte de algunos habitantes ha sido vital, aunque reconoce que no todos han tenido la misma suerte y algunas familias continúan a la intemperie con sus hijos. Mientras tanto, la ayuda humanitaria ha llegado en forma de alimentos, ropa y artículos de higiene básica, aportados tanto por la comunidad como por la administración municipal.
No obstante, los propios afectados coinciden en que la prioridad es lograr una solución habitacional definitiva. Si bien agradecen la solidaridad, insisten en la urgencia de recibir materiales de construcción o un traslado a viviendas dignas. “Quedamos sin nada”, subrayó Velandia, reflejando la necesidad general de apoyo estructural para retomar sus vidas.
En cuanto a las causas del incendio, aunque aún no existe un reporte oficial, vecinos creen que las quemas ilegales de cables por parte de recicladores que residen en la zona baja del sector serían el origen del siniestro. Según sus testimonios recogidos por Crónica del Quindío, ya se habían emitido advertencias previas sobre los riesgos asociados a esta práctica, pero fueron ignoradas, resultando en la tragedia reciente.
¿Qué riesgos implica vivir en viviendas de material liviano en situaciones de emergencia?
El uso de materiales livianos para la construcción de viviendas, como los que predominaban en Pradito Bajo, supone una vulnerabilidad considerable ante incendios y otras emergencias. Estos materiales no suelen ofrecer resistencia suficiente al fuego ni a condiciones climáticas adversas, por lo que el margen de respuesta ante un evento como el ocurrido es mínimo.
Esta debilidad estructural genera que, ante situaciones de emergencia, las familias tengan menos posibilidades de salvar sus pertenencias y sobre todo su integridad física. El incendio en Armenia evidenció cómo en apenas unos minutos, decenas de hogares pueden perderse y la vida de sus habitantes quedar completamente transformada, poniendo el debate sobre la necesidad de viviendas seguras y adecuadas en el centro de la discusión social y gubernamental.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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