El hombre llegó hasta el campus de la institución, en la carrera 30 con calle 45, y se encerró en las aulas destinadas para los experimentos científicos y estudios de animales; allí ingirió un químico “que le produjo la muerte en cuestión de segundos”, según Alerta Bogotá.

Este medio afirma que se comunicó con los familiares y estos indicaron que hace poco él se sometió una cirugía que no salió como lo esperaba, y al no soportar esos problemas médicos entró en depresión.

Además, Extra Bogotá añadió que el hombre dejó escritas las razones por las que decidió terminar con su vida y se despidió de varias personas cercanas.

Martínez ya había intentado suicidarse en otras ocasiones ingiriendo grandes cantidades de medicamentos y actualmente tomaba pastillas para tratar un trastorno del sueño y controlar la depresión, aseguró dicho portal.

Cuando lo encontraron ya estaba sin signos vitales y no se le pudieron prestar los primeros auxilios.

Hasta el punto llegaron autoridades del CTI de la Fiscalía para hacer el levantamiento del cuerpo y trasladarlo a Medicina Legal para determinar las causas concretas de la muerte.