El caso ocurrió el pasado fin de semana cuando el joven intentó ingresar a su casa saltando por el techo de un vecino, en el barrio Almendros 2 en San Gil, Santander, y aunque le dispararon varias veces afortunadamente no fue impactado.

El medio El Regional aseguró que era la 1:00 de la mañana cuando el joven trepó por la casa aledaña, pues lo habían dejado por fuera de su vivienda por violar el toque de queda, y recogió el testimonio del dueño del predio.

“El joven no entró a robar, vive detrás de mi casa y el abuelo no lo dejó entrar porque le tenía prohibido llegar después de las 10:00 p.m. por el toque de queda. Se le hizo fácil atravesar el patio de mi casa para entrar al patio de ellos”, dijo.

El propietario, citado por ese medio, aseguró que cuando salió al patio vio a una persona “en el techo” y por eso disparó para ahuyentarla.

“Le realicé unos disparos al pensar que era un ladrón. Afortunadamente no le pasó nada, solo unas laceraciones al caerse del techo”, agregó.

Al respecto, el capitán Gustavo Escobar, comandante de la Policía de San Gil, confirmó en Noticias Caracol que el muchacho intentaba entrar a escondidas a la casa de sus abuelos.

“Llegó tarde a la casa, los abuelos no lo dejaron entrar después de las 10:00 de la noche. Él estaba con la novia y unos amigos“, señaló el oficial.

Más allá del susto y los golpes que sufrió este joven, del que no se reveló su identidad, las autoridades hicieron un llamado para acatar las medidas restrictivas que se decretaron en esa y otras poblaciones del país debido a la pandemia de coronavirus.