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La ministra encargada de Ambiente, Irene Vélez, aclaró recientemente que la posibilidad de trasladar hipopótamos colombianos a México está descartada. Según informó Vélez, el gobierno mexicano comunicó formalmente desde 2024 que, por restricciones legales y normativas, ese país no puede recibir a estos animales. La condición impuesta por México requería que los ejemplares provinieran de nacimientos en cautiverio, condición que no cumplen los hipopótamos que actualmente habitan en el Magdalena Medio. Estos descendientes de los cuatro animales introducidos durante los años 80 de manera ilegal se reproducen sin control, una situación que sigue intensificando la alerta ambiental y social en la región.
De acuerdo con declaraciones recogidas por El Diario, aún antes de esta respuesta negativa de México, habían surgido obstáculos logísticos y sanitarios considerables que hacían inviable la translocación internacional. A pesar de los esfuerzos para encontrar un destino adecuado para los hipopótamos, las autoridades mexicanas consideraron que los requisitos fundamentales, especialmente el origen en cautiverio, no se cumplían. Todo esto fue expuesto a través de canales oficiales y confirmó la complejidad del manejo de especies exóticas, especialmente aquellas clasificadas como invasoras por su efecto negativo sobre los ecosistemas locales.
Frente a este contexto, el Ministerio de Ambiente mantiene un plan de contingencia para frenar la expansión poblacional de los hipopótamos, que ya supera los 200 individuos dispersos en los departamentos de Antioquia, Santander y Boyacá. El Gobierno destina una inversión de 7.200 millones de pesos a una estrategia múltiple: contempla la translocación de ejemplares cuando haya condiciones, así como programas de esterilización y confinamiento. Además, por primera vez, se estableció un protocolo técnico para aplicar la eutanasia en aquellos casos donde no existan alternativas viables, según el propio Ministerio.
Es importante señalar que la eutanasia no sustituye otras acciones, sino que constituye una medida complementaria respaldada por criterios científicos y sectoriales. La intervención directa está planeada sobre 80 animales localizados en áreas de alta complejidad, bajo la coordinación de las corporaciones autónomas regionales, entre ellas Cornare, Corantioquia, Corpoboyacá y la CAS. La ejecución y reporte de los avances está prevista durante el segundo semestre de 2026.
La Ministra detalló que, de forma paralela, el Gobierno mantiene gestiones diplomáticas con siete naciones que podrían recibir algunos animales, e impulsa una alternativa especial con Sudáfrica, país de origen de la especie. Se han sostenido acercamientos con India y continúa el trabajo con la Cancillería, a la espera de respuestas oficiales de estos potenciales destinos para los hipopótamos.
La presencia de estos animales invasores sigue dividiendo opiniones en Colombia. Mientras sectores ambientalistas y expertos advierten del daño a ecosistemas, pesca y seguridad regional, algunos grupos defienden el derecho a la vida de los hipopótamos. A pesar de haberse convertido en atractivo turístico en localidades como Doradal, el Gobierno mantiene su postura: la proliferación descontrolada representa un riesgo ambiental urgente e inaplazable.
¿Por qué los hipopótamos están considerados una especie invasora en Colombia?
La clasificación de los hipopótamos como especie invasora en Colombia responde a su impacto adverso sobre los ecosistemas de la región. Los ejemplares actuales descienden de cuatro animales que llegaron de manera ilegal en la década de 1980, y su rápida reproducción ha causado alteraciones significativas en la biodiversidad local, especialmente en el Magdalena Medio. Este tema es relevante porque pone en primer plano la dificultad de gestionar especies que carecen de depredadores naturales en su entorno nuevo.
El aumento de la población de hipopótamos no solo transforma la fauna y flora locales, sino que también representa riesgos para la seguridad humana y las actividades productivas, agravando conflictos entre diferentes sectores sociales y estatales. El Gobierno, al clasificar a los hipopótamos como invasores, justifica así la adopción de medidas de control y contención, subrayando la urgencia y complejidad del problema para Colombia.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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