Cascabeles de serpiente, el cráneo de un ocelote, patas de tapir y cabezas de tucanes fueron solo algunas de las partes de animales silvestres encontradas por las autoridades este jueves y que eran vendidas para hacer brujería y cultos paganos.

“Estos elementos eran utilizados principalmente para ritos y cultos de personas que se acercaban a adquirir de manera ilegal estos productos”, dijo a medios Óscar López, subsecretario de Ambiente de la alcaldía de la capital.

Las partes de las especies silvestres eran vendidas directamente o dentro de productos fabricados de forma ilegal. También había semillas recogidas de bosques naturales sin los respectivos permisos, agregó.

Las piezas eran compradas por “toda clase de personas que creen en ritos de sanación, o rituales esotéricos. Especialmente esa gente que se hace rituales para protegerse de que les disparen. O sea sicarios, bandidos y toda gente al margen de la ley”, dijo a la AFP una fuente de la secretaría de Ambiente.

En el operativo hallaron 442 cascabeles de serpientes, 128 dientes de mamíferos, 23 patas de tapir, un cráneo de tigrillo, 12 collares con extremidades de primates, cachos de venado, colas y caparazones de armadillo, cabezas de tucán, plumas de loros y guacamayas, además de pieles de ocelote, puma, boas, anaconda y primates.

Las extremidades de las especies eran vendidas en locales donde además comercializaban artesanías y productos naturales.

La legislación colombiana establece penas de hasta ocho años de prisión y multas millonarias para los comerciantes o traficantes de especies silvestres.