Algunas de las parejas, que no les pudieron explicar a las autoridades por qué no acataron la orden presidencial para contener el coronavirus, estaban consumiendo licor y drogas, y tenían armas blancas, de acuerdo el País, de Cali.

Además, indicó el rotativo, se confirmó aglomeraciones y la presencia de “trabajadoras sexuales prestando el servicio”.

Los infractores recibieron un comparendo por su desobediencia, indicó  Jimmy Dranguet —subsecretario de Inspección y Vigilancia de Cali— citado por el medio, mientras que el motel fue sellado, porque ese tipo de comercios no tienen autorización para abrir durante la cuarentena nacional.

Las autoridades conocieron de este caso por denuncias de los ciudadanos, señaló el diario.

“El establecimiento, como muchos otros, camuflan la actividad de motel con la actividad de hospedaje”, indicó Dranguet, según el periódico.

Casos similares se han presentado en Bogotá. El más reciente se presentó en la localidad de Kennedy, donde 18 hombres y 2 mujeres fueron sorprendidos en lo que sería un festejo con trago y hasta canecas de chicha.

Otro se registró en Usaquén, en el norte de la capital, donde 41 personas estuvieron de rumba por 3 días.

Por violar la cuarentena, los ciudadanos se exponen a multas de cerca de un millón de pesos, y hasta a condenas carcelarias de 8 años.