El oficial hizo esa revelación en una entrevista que le concedió este miércoles a La FM, y aseguró que detrás de estos actos de vandalismo se esconden grupos armados ilegales y del narcotráfico.

“Esto no solamente concuerda con lo que presentaron algunos periodistas, sino el análisis hecho en la calle, porque hay personas que simplemente están con el interés de perturbar la tranquilidad; que hoy muchas de ellas se encapuchan y que están lanzando elementos en contra de la Fuerza Pública y tratando de destruir la infraestructura del Estado, que reciben hasta 6 millones de pesos diarios”, denunció el oficial en la emisora.

Eso sí, el general Atehortúa aclaró que su denuncia hace referencia solamente “a los grupos de vándalos”, y que en ningún momento pretende vincularlos con los promotores del paro “ni tampoco con las cientos de personas que se han manifestado pacíficamente”.

Frente a esta revelación, uno de los periodistas de la emisora cuestionó al oficial diciéndole que si ya se sabe cuánto les pagan a estos encapuchados, ¿por qué no hay ninguna persona procesada o condenada por estos hechos?

“¿Cuáles son las pruebas? Usted dice que no puede dar información en detalle, pero ¿no debería esperar, general, hasta que las investigaciones arrojen resultados para decir este tipo de cosas?”, le preguntó.

El general, en su respuesta, se remitió a que esa información es pública, que “salió por parte de periodistas” y que coincide con las averiguaciones oficiales. Además, insistió en que el propósito de estos grupos armados organizados (Gaos), “por citas textuales que ha hecho el Coce del Eln”, es “retomar planteamientos de las extintas Farc y, por su puesto, acabar con el Esmad”.

Esa misma denuncia la hizo el general Atehortúa durante un debate de control político en el Congreso, en donde advirtió que los recursos para pagarles a los encapuchados “provienen del narcotráfico”, declaración que recogió Cablenoticias.

Allí también citó el testimonio de uno de los venezolanos que fue expulsado de Colombia, y que dijo, según el oficial, que le pagaban “50 mil pesos y el alimento diario por hacer actos de vandalismo e ir en contra de la Fuerza Pública”.