Eso aseguró en Semana la médica domiciliaria Juliana Granada, que le hace seguimiento telefónico a la familia con coronavirus, y a otros pacientes infectados.

La profesional de la salud contó al medio que reiteradamente ha tenido problemas con la familia porque los adultos contagiados dicen que “guardan la cuarentena”, pero dejan salir a sus niños “a jugar con otros menores del conjunto”.

La unidad residencial ya sabe que esas personas tienen COVID-19, dijo la galena en la revista, pero tampoco han podido hacer nada para que los niños guarden el confinamiento.

“Es muy difícil porque la familia insiste en que ellos están guardando la cuarententa. Hemos tenido muchísimas peleas”, afirmó la médica.

Reiteradamente, el Gobierno Nacional ha dicho que los niños son los agentes más propagadores del virus porque están en constante contacto con otras personas, y objetos donde pueden dejar el virus.

Precisamente por eso, ellos, junto con los adultos mayores, fueron los primeros en entrar en cuarentena. No obstante, por los casi 2 meses que llevan confinadas, las autoridades les permitieron salir al aire libre, media hora diaria.

Sin embargo, esa medida aplica solo para mayores de 6 años, en compañía de un adulto, que no pueden usar bicicletas, patines, balones o la zona recreativa de los parques.