Jazmín Isaza, esposa del fallecido futbolista, señaló en CM& que está “desesperada” porque, aunque cuenta con los recursos económicos para repatriar el cuerpo de su marido, no tienen autorización del Gobierno para programar el vuelo.

Por la emergencia del coronavirus se prohibieron los viajes nacionales e internacionales en el país, a excepción de los humanitarios (que son para repatriar colombianos varados en el exterior). Por lo mismo, la familia manifiesta, de acuerdo con el noticiero, que su única opción es traer el cuerpo del jugador en uno de esos vuelos.

Precisamente, la Cancillería tiene programado para el 4 de junio un viaje a Brasil, para traer a varios colombianos que quedaron varados en medio de la emergencia. No obstante, aún se desconoce si podrán traer el cadáver.

Álvarez —que vistió las camisetas del Deportivo Cali, Jaguares y Aguablanca— tuvo un accidente de tránsito en el que perdió la vida, indicó el medio, cuando trabajaba por el sueño de llegar al equipo profesional de Sao Paulo, Brasil, con el que competía en divisiones inferiores.