Ante este grave delito y como le avisaron que una juez estaba emitiendo la orden de captura en su contra, Nelson Ramírez llegó corriendo y a escondidas hasta el complejo judicial de Paloquemao.

Allí, según registró Noticias Caracol, el exdirector del Gaula en el Meta interrumpió la audiencia en donde estaban judicializando a otros implicados en el escándalo, y se presentó ante las autoridades que acababan de dar la orden de ir por él.

Pese a que nadie daba razón del exfuncionario, su abogado Miguel Ramírez dijo al noticiero que él estaba de vacaciones, pero que cuando “se entera de la noticia acude. Ha sido director del Gaula en el Meta y se encontraba como coordinador de la URI en Villavicencio”.

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Y es que fue precisamente allí en donde la Fiscalía argumenta que Ramírez integraba una red de corrupción que infiltró la Rama Judicial, y que al parecer exigía “altas sumas de dinero” para beneficiar a miembros de bandas criminales con libertades, permisos de trabajo y vincularlos a la Jurisdicción Especial para la Paz, informó El Espectador.