El vehículo serviría, según conoció El Tiempo, para evitar al máximo el enfrentamiento físico entre los miembros del Escuadrón Móvil Antidisturbios con las personas que protagonicen bloqueos o incidentes en las vías públicas o en las cárceles del país.

Aunque será más pequeña que una tanqueta tradicional, la nueva herramienta del Esmad contaría con lanzagranadas aturdidoras y cañones de gas y agua, además de perimirle a la Policía la manipulación de armas no letales para el derribo de barricadas en medio de los desórdenes, añadió el diario.

El vehículo se empleará, según un documento conocido por el medio, debido a la escasez de equipos de protección de los miembros de la fuerza pública en medio de los enfrentamientos a los que se ven expuestos en marchas, revueltas o exhibiciones públicas.

La tanqueta, que al parecer será un híbrido entre un tractor y un tanque, tendría dos cañones de disparo y posicionamiento de elementos de aturdimiento, marcación y disuasión, además de permitir que el controlador cuente con un sistema lanzagranadas de gas múltiple y cañon de agua, agregó el rotativo.

Sobre si el nuevo vehículo usará o no el tipo de proyectil que le causó la muerte al joven Dilan Cruz el año pasado, la Policía le respondió al diario que no se descarta; sin embargo, expertos en seguridad manifestaron que es necesario que se presente un protocolo de responsabilidad para evitar que un caso similar.

“La Corte Constitucional debe vigilar que estos equipos se utilicen cumpliendo parámetros de derechos humanos, porque la tecnología debe ser usada para reforzar la seguridad del país, pero con controles estrictos que eviten posibles desmanes”, indicó en el diario Néstor Rosanía, director del Centro de Estudios en Seguridad y Paz.