En medio de este proceso por corrupción que estuvo a punto de tumbarlo de su mandato, Ernesto Samper le contó a Dávila en W Radio que uno de los eventos que le “ayudó mucho” en ese momento fue el atentado en su contra, perpetrado en marzo de 1989 en el aeropuerto.

Esto, según dijo, porque aunque estuvo a punto de morir ese choque emocional le permitió “redimensionar las cosas en otro sentido”, y aprendió a “darle la importancia que tienen las cosas, a no sobresaltarse con los pequeños tropiezos”.

No obstante, el expresidente recordó que alcanzó a estar al otro lado del “túnel”.

“[…] tuve un cinco por ciento de posibilidades de vida en ese momento, porque alcancé a vivir el túnel, alcancé a pasarme al otro lado y estar con mi papá y mi abuelo que me esperaban en una colina, porque ya estaban muertos…”, dijo.

Samper explicó que trajo a la memoria este episodio porque su padre le había contado que el abuelo, antes de morir, se soñó con su bisabuelo “en una colina y que lo estaba llamando”.

Eso sí, el expresidente le dijo a Dávila que su esposa y sus hijos fueron los que mantuvieron aferrado a la vida, y que por eso tal vez se pudo devolver del túnel.

Samper también destacó las cosas buenas que según él hizo en su gobierno: “A mí me gustaría que me recordaran por el Sisbén que dejé, por el millón de hectáreas a los afro, el tema de titulación de tierras baldías, la renovación de agua potable y obras de infraestructura en toda Colombia”, dijo.

Además, habló de supuestas conspiraciones políticas para tumbarlo y no dejarlo gobernar.

Esta es la entrevista completa con Dávila (habla del túnel que cruzó a partir del minuto 37).