En ese texto, Hernández culpa a sus connacionales de llevar el COVID-19 a Latinoamérica y aseguró, incluso, que Colombia debería demandar al presidente del gobierno español y a su vicepresidente.

La periodista también descalificó a las ministras del gobierno español, a las que califica como “pléyade de incompetentes y ridículas”, por animar a los madrileños a respaldar una marcha feminista “pese a contar con el espejo de Italia y al llamado de expertos que lo consideraban una locura”.

“Respeto las posiciones políticas de […] Hernández-Mora y tiene todo su derecho a no estar de acuerdo con las políticas del Gobierno español y a expresarlo públicamente, pero de ahí a calificar gratuitamente a las ministras del Gobierno español como “incompetentes y ridículas” hay una línea que no se debe traspasar”, se queja Gómez de Olea en su misiva.

El diplomático también asegura que “no se entiende” que una periodista con la trayectoria de Hernández-Mora “responsabilice directamente a los españoles y al Gobierno español de haber exportado el virus a Latinoamérica”, lo cual califica como “una acusación muy grave y sin sustento”.

“Mucho más lamentable aún es que la citada columna insinúe una intención de las autoridades española de dejar morir a los mayores de 80 años”, continúa Gómez de Olea en su crítica a Hernández-Mora. “Ellos me provoca una enorme indignación como me consta ha provocado en muchos de mis compatriotas por tratarse, de nuevo, de una acusación gratuita y sin base”.

El embajador defiende a capa y espada las políticas españolas de lucha contra la pandemia que, dice, “gozan de un amplísimo apoyo parlamentario, y todos los grupos políticos han cerrado filas para dar una respuesta unida frente a una de las situaciones más graves que enfrenta España desde la Guerra Civil”.

Por último, Gómez de Olea acepta solo una culpa para los españoles y sus autoridades, diferente a la de exportar el coronavirus: “Trabajar codo a codo con la comunidad internacional para atajar esta pandemia que nos afecta a todos los países y personas por igual”.

Y a Hernández-Mora le dice algo que bien pueden tomar como consigna todos los humanos: “Ahora no es el momento de la crítica […]. Ahora es el momento de la unidad de los españoles y de la solidaridad internacional para hacer frente a un enemigo común”.