Las benzodiazepinas (diazepam, lorazepam y rivotril) son medicamentos con efectos sedantes, hipnóticos, amnésicos y miorrelajantes que bandidos suministran disimuladamente en el licor de las personas que disfrutan de una noche de fiesta, detalló El Tiempo.

El medio explicó que una de las modalidades más usadas por los ladrones es ofrecer un trago de cortesía a quienes están en el bar o discoteca, como símbolo de amistad, especialmente, ‘utilizando de gancho’ a una mujer.

“El hombre generalmente piensa ‘uy, esta es mi noche’, y cuando va al baño o algo, ella lo tropieza y le riega licor, supuestamente, por accidente. Se excusa y lo invita a la mesa con sus amigos para compensar el error con un trago”, contó al diario un agente del Gaula de la Policía Nacional que participó en el operativo.

Posteriormente, quien ingiere la droga comienza a sentir mareos y relajación, situación que es aprovechada por los ladrones para invitar cordialmente a la víctima a otro lugar “para seguir la fiesta”.

Sin embargo, el único fin de estos malenates es robar sus pertenencias e, incluso, llevarlo a su propia vivienda para saquearla, mencionó el medio.

“Allí los despojaban de sus pertenencias. Al tener en su poder las tarjetas de crédito y débito con las claves de los cautivos, realizaban retiros por medio de cajeros automáticos“, añadió el uniformado.

Por ello, la Policía recomienda a todas las personas que departan en lugares de rumba quedarse en una sola mesa y que “siempre debe estar alguien pendiente de los tragos, de las copas, de lo que estén tomando”, concluyó el agente ante El Tiempo.