La estructura criminal, que infiltró el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), es señalada de ingresar ganado de contrabando de Venezuela, indicó el ente acusador.

Esta actuación ilegal habría contribuido a que Colombia perdiera el estatus sanitario que otorga la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), porque parte del ganado que entró de contrabando sería portador de fiebre aftosa, situación que puso en riesgo la salud de los consumidores.

Además, habrían alterado las Guías Sanitarias de Movilización Interna de Animales originales e incluyeron información que no corresponde a los datos reales, en especial en el Registro Único de Vacunación contra la Aftosa; así como soportes de pruebas de diagnóstico que no corresponden a los resultados de las pruebas de laboratorio.

Los detenidos fueron imputados por concierto para delinquir, favorecimiento y facilitación del contrabando, y favorecimiento por servidor público.

La investigación empezó por una denuncia del mismo ICA en la que alertó sobre el aumento desmesurado de los inventarios de ganado de algunos comerciantes en Villavicencio (Meta).

Esto porque los funcionarios, valiéndose de sus cargos, presuntamente ingresaron información errónea a la base de datos del ICA para beneficiar a los contrabandistas de ganado bovino y permitirles aumentar su censo poblacional.

Además, el grupo de ganaderos conformado por integrantes de una misma familia obtuvo ilícitamente guías de movilización para dar apariencia de legalidad a varias cabezas de ganado que ingresaron de contrabando.

Las pruebas indican que los ganaderos usaban una propiedad de 494 hectáreas, ubicada en la vereda Feliciano, en Arauca, y cruzaban desde Venezuela ganado a pie por vías terciarias y caminos de herradura. Los semovientes supuestamente eran agrupados en los predios de la familia y posteriormente comercializados a otros comerciantes de la región.

Los investigadores obtuvieron elementos que darían cuenta de que los ganaderos, al parecer, simularon movilizaciones para obtener cupos ganaderos y transportar 417 bovinos de contrabando, avaluados comercialmente en más de 783 millones de pesos.