El hecho en el que fue asesinado Alejandro Carvajal, de 20 años, señalaron la Asociación Campesina del Catatumbo (Ascamcat) y la Coordinadora de Cultivadores de Coca, Marihuana y Amapola (Coccam) en un comunicado, ocurrió a las 3:00 de la tarde del jueves en la vereda Santa Teresa, del municipio de Sardinata.

Según las organizaciones, las comunidades de la zona denunciaron que los soldados amenazaron con “abrir fuego a las personas que se encuentran en los asentamientos campesinos y se oponen a las erradicaciones manuales forzadas que se desarrollan desde el pasado 11 de marzo”.

Al respecto, la Fuerza de Tarea Vulcano del Ejército, que opera en el Catatumbo, señaló que “cuando tropas del Batallón de Operaciones Terrestres se encontraban en desarrollo de operaciones de control territorial, en un incidente, al parecer por un integrante de la unidad militar, muere un habitante de la región”.

“Estos hechos ya son materia de investigación”, precisó el Ejército en un comunicado y agregó: “El hecho que se presentó en la vereda Santa Teresa (…) fue informado de manera inmediata a las autoridades competentes. Los actos urgentes son adelantados por el Cuerpo Técnico de Investigaciones (CTI) de la Fiscalía”.

La Ascamcat y la Coccam pidieron a la Fiscalía, la Procuraduría, la Defensoría del Pueblo y las autoridades de norte de Santander, donde está ubicada la región del Catatumbo, que esclarezcan “los hechos de la ejecución y se apliquen las sanciones penales, administrativas y disciplinarias correspondientes”.

La Oficina de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos señaló en su informe anual sobre Colombia, presentado en febrero pasado, que en 2019 hubo 15 casos de “presuntas privaciones arbitrarias del derecho a la vida cometidas por miembros del Ejército y la Policía”.